
La Santa Misa celebrada este domingo 26 de julio desde la Catedral y transmitida para toda la diócesis a través de los canales de Visión Plus en YouTube y Facebook, ambos de Cadena Nueve, fue presidida por el Obispo de Santo Domingo, Monseñor Ariel Torrado Mosconi.
En la celebración se proclamó el Evangelio según San Mateo, donde Jesús compara el Reino de los Cielos con un tesoro escondido y una perla de gran valor, invitando a descubrir el verdadero sentido de la vida en el encuentro con Dios y a estar dispuestos a dejarlo todo para alcanzar ese bien supremo.
Al reflexionar sobre este Evangelio, Monseñor Ariel Torrado Mosconi explicó que las parábolas del tesoro escondido y de la perla de gran valor muestran que el encuentro con Jesucristo transforma por completo la existencia de quien lo descubre. Señaló que, a primera vista, los verbos “encontrar, vender y comprar” parecen marcar el camino del discípulo, pero aclaró que el verdadero punto de partida no es la búsqueda del hombre, sino la iniciativa de Dios.
El Obispo destacó que el Señor es quien sale primero al encuentro de cada persona y quien despierta el corazón para que pueda descubrir el verdadero tesoro. “Cuando nos encontramos con el Señor, Él nos cambia la vida”, expresó, al subrayar que ese encuentro permite encontrar el sentido profundo de la existencia y un propósito que ilumina el camino cotidiano.
Asimismo, explicó que el Reino de Dios vale infinitamente más que cualquier bien material o logro humano. Por eso, las parábolas hablan de venderlo todo: no como una pérdida, sino como la decisión gozosa de dejar aquello que impide abrazar plenamente la vida nueva que Cristo ofrece. Renunciar a lo que esclaviza, a las falsas seguridades o a aquello que aleja de Dios es el paso necesario para poseer el verdadero tesoro.
Además, Monseñor Torrado Mosconi invitó a los fieles a renovar su confianza en el Señor y a dejarse transformar por su gracia, convencidos de que quien encuentra a Cristo descubre la auténtica libertad, la paz y la alegría que solo Dios puede regalar.
Asimismo, invitó a los fieles a poner a Cristo en el centro de sus vidas, recordando que el Reino de Dios es el tesoro más grande que podemos encontrar.
Al finalizar la Eucaristía, Monseñor Torrado Mosconi impartió una bendición especial a todos los abuelos, con motivo de la celebración litúrgica de Santa Ana y San Joaquín, padres de la Virgen María y abuelos de Jesús. En ese marco, entregó a los presentes una imagen de ambos santos como signo de gratitud y reconocimiento por la misión que cumplen los abuelos en la transmisión de la fe, los valores y el amor dentro de las familias.
La celebración fue seguida por numerosos fieles tanto de manera presencial como a través de las transmisiones en las plataformas digitales, permitiendo que toda la comunidad diocesana participara de este significativo momento de oración y acción de gracias.










