domingo, julio 26, 2026
11.7 C
Nueve de Julio
domingo, julio 26, 2026
11.7 C
Nueve de Julio

Cuando una tropa de hacienda salió desde Facundo Quiroga y terminó siendo testigo de un episodio histórico con Vairoleto

Un relato familiar reconstruye el viaje de una tropa de hacienda que en 1919 partió desde la estancia Santa Brígida, en el distrito de Nueve de Julio, bajo la conducción de los hermanos D'Andrea, de Facundo Quiroga hacia La Pampa y durante el regreso, los paisanos fueron testigos involuntarios de uno de los episodios más recordados de la historia pampeana: los disparos del enfrentamiento entre el bandolero Juan Bautista Vairoleto y el comisario Elías Farach en Eduardo Castex, por una mujer

- Advertisement -
- Advertisement -
- Advertisement -
D’Andrea de Facundo Quiroga

En 1919 el transporte de hacienda era muy distinto al de la actualidad. En los campos de Facundo Quiroga, como en buena parte del interior bonaerense, era común que miles de animales fueran trasladados a caballo durante semanas enteras hasta nuevos campos de pastoreo.

La sequía que castigó ese año obligó a los hermanos Devoto a enviar unas mil vacas de cría desde la estancia Santa Brígida, en el partido de Nueve de Julio, hacia un campo de monte en Rucanelo, La Pampa. Los hermanos D’Andrea estaban al frente del traslados con más de 20 reseros.

La tropa estaba integrada por unos veinte paisanos, cuarenta caballos de trabajo y una chata conocida como “carro cajón”, donde viajaban el cocinero, las provisiones, los recados y los terneros más pequeños.

El viaje comenzó el 30 de septiembre de 1919 y demandó más de un mes de marcha.

Polvo, charqui y noches al sereno

Los recuerdos transmitidos por uno de aquellos troperos describen las enormes dificultades del recorrido.

Los caminos eran simples rastrilladas, casi no existían alambrados y las noches encontraban a los hombres armando corrales improvisados con lazos y algunos rollos de alambre para evitar que la hacienda se dispersara.

El alimento principal era charqui preparado antes de partir con un novillo de unos 500 kilos, conservado en bolsas de arpillera dentro de la chata.

El viento pampero, la tierra levantada por la sequía y la poca visibilidad obligaban a los jinetes a cubrirse nariz y boca con pañuelos para poder continuar la marcha.

Los disparos que quedaron en la memoria

Tras dejar la hacienda en Rucanelo, la tropa emprendió el regreso.

Al pasar por la estación ferroviaria de General José de San Martín, hoy Eduardo Castex, los paisanos se detuvieron para comer y cargar agua.

Cuando retomaban el viaje escucharon varios disparos provenientes del otro lado de la estación.

En un primer momento no les dieron importancia, ya que los tiros eran relativamente comunes en la época.

Poco después fueron alcanzados por policías que les preguntaron si habían visto escapar a un hombre montado en un caballo zaino.

Recién al llegar a Monte Nievas supieron qué había ocurrido: los disparos correspondían al enfrentamiento en el que Juan Bautista Vairoleto mató al comisario Elías Farache, uno de los episodios más conocidos de la historia del legendario bandolero pampeano. Fue por una mujer que ambos pretendían.

Una historia que refleja una época

El testimonio también recuerda que el regreso continuó hasta General Pico, donde cargaron caballos, la chata y los troperos en un tren de carga para volver a Facundo Quiroga, Buenos Aires. Incluso debieron desmontar las barandas del carro porque no pasaban por uno de los puentes ferroviarios. era el Sarmiento que brindaba un servicio diario y circulaba por ambas localidades.

La publicación despertó decenas de recuerdos entre descendientes de troperos y hombres de campo, quienes compartieron experiencias similares de arreos que demandaban semanas de viaje, noches durmiendo sobre el recado y jornadas enteras guiando hacienda por caminos de tierra.

Son relatos que reconstruyen una forma de vida hoy desaparecida, cuando el caballo era el principal medio de trabajo y pueblos como Facundo Quiroga veían pasar con frecuencia largas tropas rumbo a nuevos campos, en una Argentina donde el esfuerzo, la paciencia y la destreza de los paisanos eran fundamentales para mover la producción ganadera.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Últimas noticias