
En el marco de las celebraciones por el 150° aniversario de Trenque Lauquen, la Municipalidad y la parroquia Nuestra Señora de los Dolores avanzan con el traslado de los restos mortales del padre Miguel Di Gerónimo, el primer cura párroco de la ciudad, que actualmente descansan en el monasterio trapense “Nuestra Señora de los Ángeles”, en Azul.
El proceso administrativo y legal es coordinado por el intendente Francisco Recoulat y el párroco Juan Pellegrino, con el objetivo de recuperar una parte significativa del patrimonio histórico y religioso de la comunidad, rindiendo homenaje a una de las figuras que marcó los primeros años de la ciudad.
La ceremonia de inhumación definitiva está prevista para el próximo 29 de agosto en la parroquia Nuestra Señora de los Dolores y contará con la presencia del obispo de la Diócesis de Nueve de Julio, Ariel Torrado Mosconi, además de autoridades municipales, representantes de la Iglesia y vecinos.
Una figura clave en los orígenes de la ciudad
Miguel Di Gerónimo nació en Italia el 28 de septiembre de 1878 y fue ordenado sacerdote para la diócesis de Benevento el 24 de mayo de 1902, cuando tenía apenas 23 años.
Al año siguiente obtuvo autorización para radicarse en Argentina y, tras desempeñarse en distintas parroquias bonaerenses, llegó a Trenque Lauquen en noviembre de 1909, cuando la comunidad daba sus primeros pasos hacia su consolidación.
Durante su permanencia impulsó la construcción del actual templo parroquial, cuya piedra fundamental fue colocada el 29 de octubre de 1911 con la participación de autoridades provinciales, el entonces intendente Tomás Davis y numerosos vecinos.
En 1917 la entonces Capellanía Vicaria fue elevada a la categoría de Parroquia, convirtiendo a Di Gerónimo en el primer cura párroco de Trenque Lauquen.
Su tarea trascendió el ámbito religioso. Fue fundador del Colegio Politécnico, donde además ejerció como docente de Contabilidad, Caligrafía y Religión, al tiempo que asumió la dirección y administración de la institución educativa.
El sacerdote falleció en la ciudad de Azul el 23 de agosto de 1938, donde permanecieron sus restos durante casi nueve décadas.
Un homenaje en el año del sesquicentenario
La iniciativa de trasladar sus restos forma parte de las actividades organizadas por el 150° aniversario de Trenque Lauquen y busca reconocer el legado espiritual, educativo y social que dejó el sacerdote en la comunidad.
No será el primer reconocimiento a su figura. En 1961 una calle de la ciudad recibió su nombre y, un año más tarde, el colegio parroquial fue bautizado como Instituto Presbítero Miguel Di Gerónimo.
Ahora, 88 años después de su fallecimiento, sus restos recibirán sepultura definitiva en la parroquia Nuestra Señora de los Dolores, cerrando un capítulo histórico y permitiendo que quien fuera el primer cura párroco descanse definitivamente en la ciudad donde desarrolló gran parte de su obra pastoral.


