Detrás del caos visual del título un mandato: juego de palabras visual como ruego gramatical de organización.
La crónica cotidiana ausente desde hace décadas en los medios de comunicación, impide que se note qué pasa: mientras no pasa nada.
Como si los caminos rurales no tuvieran problemas, como si el tiempo se hubiera estabilizado templado y coordinado con los 9 mm diarios que requiere la siembra, como si las retenciones no tuvieran que ver con ello. No pasa nada.
Como si la recaudación de municipios, comercios y empresas se hubieran recuperado y la marcha de la economía estuviera por llegar a un cenit imperecedero. No pasa nada.
Como si los hospitales estuvieran en su plenitud, con planteles profesionales y de los otros, con ingresos increíbles para ocuparse con la musculatura requerida para este tiempo, de la salud; como si no hubiera demasiadas internaciones, como si la interrupción voluntaria de la vida sin importar las edades fuera un cuento de otras épocas. No pasa nada.
De cualquier manera, en el horizonte (algo así como el conjunto referencial que contiene los conjuntos que operan dentro), el orden avanza.
Rusia definió avanzar con más rapidez porque la brutalidad de la ignorancia del nazismo que dirige el ucraniano Zelensky se mostró ilimitado.
Estados Unidos apura el ritmo de Irán para que abandone el uranio enriquecido mientras abandona a Israel en su aventura por detener el avance de un Estado Palestino.
Porque el Papa León XIV definió que el juego también es el mismo que proponen Estados Unidos y Rusia (cuando se reunieron en Alaska): un paradigma donde cada nación proteja su trabajo. Claro que el Papa, por delegación del pueblo como sujeto de la historia por el Papa Francisco, sumó condiciones: en comunidad, armonía y desde el amor.
El cantautor y poeta Silvio Rodríguez modificaría hoy su (“Las ruinas”) estrofa como: “Los caldeos, los asirios, la Roma del poder/ Supieron resumir mejor/ Los helenos, los egipcios, los hijos de Israel/ Ya estaban conversado del amor/ Hubo templos y ciudades solo para adorar/El culto del alma y la piel/ Hubo diosas seductoras y bosque para amar/ Y hasta la guerra hubo por una mujer/ ¿Qué te podría decir desde hoy?” en “mujer”, del siguiente modo: “Y hasta la guerra hubo por el trabajo”.
El Papa León XIV como general a cargo de la batalla cultural blandiendo la espada de la Iglesia católica, junto a los judíos y los musulmanes.
Porque Occidente es todo menos China (depredador del trabajo de las naciones).
Tres que dieron una orden y están cumpliéndola y uno que juega el juego del desorden (junto a Inglaterra y la Europa que como comunidad responde a Bélgica).
Es decir ¿de qué trata esta nota?
De dar esperanza porque el mundo se organiza contra las limitaciones de tantos fracasos instituidos desde “La noche de los bastones largos” y “La noche de los lápices”.
Trata de dar esperanza porque, aunque pareciera lejana, “está a la vuelta de la esquina”.


