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Cosas del fútbol: Cuando la bandera de Malvinas atravesó al mundo y desnudó la hipocresía británica

Escribe para Cadena Nueve, Gustavo Tinetti*

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Hay imágenes que duran noventa minutos y otras que quedan para la historia.

La bandera que los jugadores argentinos exhibieron con la inscripción “Las Malvinas son Argentinas” tras el partido frente a Inglaterra pertenece a la segunda categoría.

En tiempos donde Google registra millones de búsquedas en cuestión de horas cada vez que un hecho deportivo sacude al mundo, ese gesto multiplicó el interés internacional por una pregunta que parecía olvidada: ¿de quién son las Islas Malvinas?

Lo que sucedió después resulta todavía más interesante.

La imagen recorrió el planeta y volvió a instalar una discusión que durante años muchos intentaron reducir al ámbito diplomático.

Hoy la posición argentina encuentra un escenario internacional diferente.

Estados Unidos ha mostrado en distintos momentos una postura más prudente respecto de la disputa de soberanía, alejándose de respaldos automáticos al Reino Unido, mientras que la comunidad internacional continúa reconociendo que existe un conflicto pendiente que debe resolverse mediante negociaciones entre ambas partes.

Quizás en la postura que va lanzando cada vez que puede ‘América para los Americanos’ reditando la Doctrina Monroe que se opone al colonialismo europeo en el hemisferio occidental.

En ese contexto, hubo un dato que no pasó desapercibido, y que adquiere un enorme peso político. Lejos de alinearse automáticamente con la posición británica, fue el propio Gobierno de los Estados Unidos, a través de Andrew Giuliani, director ejecutivo del Grupo de Trabajo de la Casa Blanca para el Mundial 2026 y funcionario designado por Donald Trump, el que fijó una postura clara.

Consultado sobre el reclamo británico para que la FIFA sancionara a los jugadores argentinos, respondió que en territorio estadounidense rige la Primera Enmienda de la Constitución, que protege la libertad de expresión, y que los futbolistas “tienen la capacidad de hacer esas declaraciones en los Estados Unidos”. Es decir, el país organizador del Mundial dejó en claro que el gesto de los jugadores se encuentra amparado por uno de los principios fundamentales de la democracia norteamericana.

Ese pronunciamiento no resolvió la disputa de soberanía sobre las Islas Malvinas, que continúa abierta en el plano internacional, pero sí desactivó el argumento de quienes pretendían presentar el mensaje de los futbolistas como una conducta inadmisible o merecedora de una sanción ejemplificadora.

Paradójicamente, quienes pretendieron transformar aquella bandera en una polémica terminaron consiguiendo exactamente lo contrario. En la era digital, cada intento de censura o cuestionamiento multiplica la curiosidad. Millones de personas comenzaron a buscar información sobre las Islas Malvinas, la historia de la ocupación británica de 1833, las resoluciones de las Naciones Unidas y los fundamentos del reclamo argentino.

El fútbol, una vez más, demostró que no siempre cambia la historia con un gol. A veces alcanza una bandera para poner en evidencia una realidad incómoda: que en pleno siglo XXI persiste una disputa de soberanía sobre un territorio cuya descolonización sigue siendo un tema pendiente para la comunidad internacional.

Las imágenes de aquellos jugadores no modifican por sí solas la realidad diplomática. Pero sí lograron algo que pocas campañas de comunicación consiguen: instalar nuevamente el tema en la conversación mundial.

Y cuando el mundo vuelve a mirar las Malvinas, la Argentina vuelve a tener la oportunidad de explicar por qué sostiene, desde hace generaciones y como política de Estado, que las Islas Malvinas son argentinas.

Y ahí surge que previo a la usurpación inglesa, ese país ya había reconocido que las Islas pertenecían al Reino de España y aceptaron su traspaso a los nuevos países que surgieron tras haberse independizado de las Coronas de la península ibérica. El Tratado de Utrech es categórico ya que Gran Bretaña fue uno de los beneficados de ese acuero internacional.

*Director-creador del Grupo-Multimedios Cadena Nueve-Periodista-Abogado-Consultor de Medios-Autor de: ‘Delitos en la Prensa’-La Plata,1983-‘La Noticia en Imagen’, Pamplona 1991-‘Lo Mejor de Dios, Ellas’, El Remanso (Parada Robles), 2007

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