
La semana estuvo marcada por un contexto financiero internacional tenso, con movimientos en el dólar y cambios en las carteras de inversión globales. Los fondos especulativos volvieron a posicionarse en commodities agrícolas, especialmente en maíz y trigo, después de estar muy vendidos. En soja, Brasil consolida una cosecha récord, con proyecciones de más de 181 millones de toneladas, mientras que China volcó sus compras hacia Sudamérica. Sin embargo, en Argentina la situación es más delicada, con la siembra prácticamente finalizada pero la condición hídrica óptima caída al 64% y un 30% de la soja de primera en período crítico.
El maíz muestra señales más alentadoras, con exportaciones de Estados Unidos muy activas y una base productiva sólida en Argentina. La condición del cultivo cayó al 46% en la categoría Buena/Excelente, pero sigue siendo el mejor registro para este momento del ciclo en los últimos cinco años. El trigo es el gran protagonista, beneficiado por un dólar débil, problemas climáticos en el hemisferio norte y una cosecha récord local. Argentina está ganando participación en mercados tradicionales de Europa y el norte de África, con un ritmo de embarques histórico y precios que despiertan demanda. Con un saldo exportable estimado en 20 millones de toneladas, el trigo se consolida como el cultivo con mejores perspectivas para Argentina en el arranque de 2026, seguido por un maíz que mantiene una base productiva firme. La soja, en cambio, queda condicionada al factor climático y a la evolución de las lluvias en las próximas semanas.


