La campaña de soja argentina atraviesa una etapa determinante luego de varias semanas de fuertes lluvias que paralizaron buena parte de los trabajos en los principales núcleos productivos del país. Con una mejora climática registrada en los últimos días, productores y contratistas aprovecharon al máximo las jornadas de buen tiempo para avanzar con la cosecha y recuperar parte del atraso acumulado durante abril.
De acuerdo al último Panorama Agrícola Semanal de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, la cosecha nacional alcanzó el 18,3% del área apta, sobre un total estimado de 17,2 millones de hectáreas, con un rendimiento promedio de 37 quintales por hectárea. A pesar de la mejora registrada en los últimos días, el retraso respecto al promedio de las últimas cinco campañas todavía se mantiene en 11 puntos porcentuales.
En términos productivos, los números continúan siendo alentadores. La proyección nacional se sostiene en 48,6 millones de toneladas, impulsada por rindes superiores a los esperados en varias regiones agrícolas. En el Núcleo Norte, los lotes de primera muestran promedios de 39,6 qq/Ha, mientras que en el Núcleo Sur alcanzan los 40,5 qq/Ha.
Fuerte avance en la región núcleo
El principal salto en la cosecha se registró durante la última semana en la región núcleo, donde la estabilidad atmosférica y el ingreso de aire más seco permitieron acelerar las labores.
Según la Guía Estratégica para el Agro de la Bolsa de Comercio de Rosario, en apenas siete días se cosechó cerca de un millón de hectáreas, uno de los avances más importantes de toda la campaña.
Ese ritmo permitió elevar el progreso de cosecha al 68% del área, con un salto de 25 puntos porcentuales, aunque todavía por debajo del promedio histórico del 90% para esta época del año.
El avance, sin embargo, sigue siendo desigual:
- Sudeste de Córdoba: 80%
- Sur de Santa Fe: 65%
- Noreste bonaerense: 60%
- Noroeste bonaerense: 45%
En paralelo, la cosecha de maíz también mostró un fuerte dinamismo y ya alcanza cerca del 95% de avance, consolidando un muy buen desempeño productivo.
La Pampa Húmeda mira al cielo
Mientras las máquinas trabajan intensamente aprovechando la actual ventana climática favorable, en sectores de la Pampa Húmeda, especialmente en el oeste bonaerense y localidades como Nueve de Julio, crece la preocupación por nuevas lluvias pronosticadas para esta semana.
Los modelos meteorológicos anticipan precipitaciones para el miércoles y posibles nuevos eventos hacia el cierre de la semana, lo que podría volver a frenar la cosecha en zonas donde aún persisten problemas de piso.
El principal temor de los productores pasa por el estado de los caminos rurales. En muchas áreas, los caminos continúan muy deteriorados luego de las intensas lluvias de abril, y nuevas precipitaciones podrían generar mayores dificultades para el tránsito de camiones, cosechadoras y equipos de transporte.
En varios distritos ya advierten que si las lluvias vuelven a ser significativas, podrían producirse demoras logísticas tanto en la salida de la producción como en el ingreso de maquinaria a los lotes.
Problemas de calidad
El exceso de humedad también comenzó a impactar sobre la calidad del grano.
Durante abril se registraron acumulados de entre 150 y 200 milímetros, provocando problemas en distintas zonas productivas.
En el sur de Santa Fe, localidades como Bigand y Acebal reportaron lotes con presencia de:
- granos verdes
- granos manchados
- brotado
- altos niveles de humedad
- mayor presencia de impurezas
En algunos casos, estos problemas alcanzan hasta el 50% de las muestras, afectando la comercialización.
En el sudeste de Córdoba también aparecieron enfermedades fúngicas en entre el 10% y 15% de los lotes, obligando incluso a algunos productores a evaluar aplicaciones de desecantes para acelerar la recolección.
Producción récord en el horizonte
Pese a las dificultades climáticas y logísticas, las perspectivas productivas continúan siendo positivas.
El rendimiento promedio en la región núcleo fue ajustado a 39,9 qq/Ha, lo que permitió sumar aproximadamente 800.000 toneladas adicionales, llevando la producción regional de soja a casi 17 millones de toneladas.
En maíz, la producción estimada alcanza las 19,5 millones de toneladas, impulsada por un crecimiento del área sembrada y rindes estables.
De esta manera, entre soja y maíz, la región núcleo podría alcanzar un volumen conjunto de 36,5 millones de toneladas, superando incluso el récord de la campaña 2017/18.
Semana decisiva
El escenario ahora depende nuevamente del clima. Cada día sin lluvias representa una oportunidad clave para seguir avanzando y evitar mayores pérdidas.
Por eso, productores de toda la región trabajan a contrarreloj aprovechando estas jornadas de buen tiempo, mientras observan con atención los pronósticos que podrían volver a condicionar una campaña que, aunque promete buenos rindes, todavía enfrenta importantes desafíos operativos.


