El mercado agrícola sigue volátil por el conflicto en Medio Oriente y el clima. Sin acuerdo entre Estados Unidos e Irán, con ataques israelíes en Líbano y el estrecho de Ormuz cerrado, el trigo mantiene una “prima bélica” que también alcanza a maíz y soja. “Si hay acuerdo los precios pueden caer fuerte; si escala, todo se complica”, advirtió Dante Romano, de la Universidad Austral. Los fondos recortaron ventas y estabilizaron valores, pero la soja sigue con tendencia bajista. En EE.UU. la siembra de maíz recién llega al 3% con suelos secos, y el trigo de invierno está flojo: solo 35% en condición buena a excelente. Brasil apura ventas de soja para abril y presiona los precios.
En Argentina la cosecha de soja avanza menos del 4% por lluvias, aunque con buenos rindes: 40,4 qq/ha en el sur y 34,6 qq/ha en el norte. La trilla se acelerará cuando mejore el piso y puede presionar los precios. Una huelga de transportistas encarece fletes y los productores retienen a la espera de una baja de retenciones, mientras la industria necesita convalidar valores para cargar. El maíz local lleva 21% cosechado con buena condición y fuerte demanda externa: 3,3 millones de toneladas esperan en barcos y ya hay 11,5 millones declaradas para exportar. En trigo, los stocks globales subieron pero el 71% del área de EE.UU sufre sequía.


