
El Gobierno nacional derogó este viernes el régimen que regulaba el Registro de Operadores Lácteos, una herramienta creada hace casi dos décadas para registrar y supervisar a los actores vinculados con la producción, industrialización y comercialización de leche y sus derivados. La decisión fue formalizada mediante la Resolución 81/2026 de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía.
La norma deja sin efecto dos resoluciones vigentes desde 2006 que habían dado origen al sistema de registración bajo la órbita de la extinta Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA). Sin embargo, la eliminación del registro no implica la desaparición de los controles sobre los operadores de la cadena láctea, como inicialmente podría interpretarse.
Según explicó la cartera que conduce Sergio Iraeta, el Registro de Operadores Lácteos había perdido utilidad operativa y carecía de sustento jurídico suficiente para ejercer tareas de fiscalización y aplicar sanciones. En ese sentido, el Gobierno argumentó que la inexistencia de una norma específica que establezca un régimen sancionatorio para el sector vuelve “jurídicamente inviable” el ejercicio de controles por parte de la administración pública.
La resolución sostiene además que la experiencia acumulada en los últimos años evidenció una marcada “carencia de operatividad” del sistema. Entre los principales problemas detectados se mencionan la ausencia de mecanismos eficaces de fiscalización, control e imposición de sanciones ante posibles incumplimientos.
Como consecuencia de estas limitaciones, las autoridades señalaron que no era posible garantizar la actualización ni la veracidad de los datos declarados por los operadores. En los fundamentos de la medida se afirma que el registro había quedado reducido a una función “meramente declarativa”, mientras que su mantenimiento demandaba recursos administrativos sin generar efectos concretos en materia de control comercial.
El control seguirá bajo el SIOCAL
Pese a la derogación del régimen histórico, la supervisión sobre los operadores lácteos no desaparecerá. De hecho, en abril de 2025 el Gobierno ya había avanzado en una profunda reorganización de los sistemas de registración agroindustrial al disolver el Registro Único de las Cadenas Agroalimentarias (RUCA) y crear en su lugar el Sistema de Información de Operadores de Carnes y Lácteos (SIOCAL).
A través de la Resolución 50/2025, el Ejecutivo estableció que el nuevo sistema sería el continuador del RUCA para las actividades vinculadas con las cadenas de ganados, carnes y lácteos. “Establécese que el SIOCAL es continuador del RUCA, en lo que respecta a los operadores de la cadena de ganados, carnes y lácteos”, indicaba la normativa.
Además, la resolución incorporó una serie de anexos destinados a definir los procedimientos de registración, seguimiento y control de los operadores de ambos sectores, concentrando en una sola plataforma la información necesaria para las tareas de fiscalización y administración.
En los hechos, la eliminación del Registro de Operadores Lácteos representa la supresión de una estructura considerada obsoleta por el Gobierno, pero no el abandono de los mecanismos de control sobre la actividad. La información de los operadores ya se encuentra integrada en el SIOCAL, que pasó a convertirse en la herramienta central para la gestión y monitoreo de las cadenas cárnica y láctea.
De esta manera, la medida se enmarca dentro del proceso de simplificación administrativa impulsado por el Ejecutivo, orientado a reducir registros considerados redundantes y concentrar la información sectorial en sistemas unificados, sin eliminar las facultades de seguimiento sobre las actividades productivas involucradas.


