
Si había un nombre imposible de evitar en el Gonet Geneva Open era el de Casper Ruud. El noruego había construido una auténtica fortaleza en la tierra batida suiza: tres títulos, 18 victorias en 19 partidos y una adaptación perfecta a las condiciones de altitud del certamen. Sin embargo, hoy apareció Mariano Navone para romper todos los pronósticos.
Navone, jugó uno de los mejores partidos de su temporada y derrotó a Ruud por 7-5 y 6-2 en una hora y 41 minutos, logrando así el triunfo más importante de su carrera sobre polvo de ladrillo. Con inteligencia táctica, intensidad desde el fondo de la cancha y gran efectividad en los momentos clave, Navone desactivó el dominio del sexto cabeza de serie y silenció al público suizo.
A los 25 años, Navone alcanzó además un hito histórico para el tenis argentino: se convirtió en el segundo jugador del país en llegar a la final de Ginebra desde la creación del torneo. El único antecedente había sido el de Guillermo Pérez-Roldán en 1989. Hasta ahora, los argentinos acumulaban diez eliminaciones en semifinales en el certamen.
El único duelo previo entre ambos había sido en la clasificación de la Copa Davis 2025 y sobre superficie dura. Esta vez, el choque se trasladó al terreno favorito de ambos: la arcilla. Allí, Navone mostró una versión madura, agresiva y con enorme personalidad para quebrar una hegemonía que parecía inquebrantable.
Ahora, el nuevejuliense tendrá la posibilidad de conquistar el segundo título ATP Tour de su carrera, luego de haber ganado hace menos de dos meses en Bucarest. Ginebra ya tiene nuevo protagonista y Navone quiere cerrar la semana soñada con otra consagración histórica.


