
Cada 16 de mayo se conmemora el Día Internacional de la Luz, una fecha impulsada por la UNESCO para reconocer el papel fundamental que la luz y las tecnologías basadas en ella tienen en la vida cotidiana, la ciencia y el progreso de la humanidad.
La jornada coincide con el aniversario de un hito científico histórico: el 16 de mayo de 1960, el físico e ingeniero estadounidense Theodore Maiman logró realizar con éxito la primera operación de un láser, un avance que marcó un antes y un después en múltiples áreas del conocimiento.
Desde entonces, el estudio de la luz permitió desarrollar innovaciones clave que transformaron la sociedad. Entre ellas se destacan nuevas fuentes de energía alternativas, avances médicos en diagnóstico y tratamientos, sistemas de comunicación por fibra óptica que posibilitan internet de alta velocidad y descubrimientos científicos que ampliaron la comprensión del universo.
Desde la UNESCO remarcaron que esta celebración busca también visibilizar cómo la ciencia puede convertirse en una herramienta para mejorar la calidad de vida de las personas y enfrentar desafíos globales. En ese sentido, el organismo hizo un llamado a fortalecer la cooperación científica internacional y aprovechar el potencial de la luz para promover la paz y el desarrollo sostenible.
En 2025, además, la celebración adquirió un significado especial al enmarcarse en el Año Internacional de las Ciencias y Tecnologías Cuánticas, por lo que la UNESCO junto a sus socios internacionales invitó a artistas, científicos y ciudadanos a participar con obras visuales inspiradas en la relación entre la luz y la ciencia cuántica.
La iniciativa también busca acercar la ciencia a la comunidad educativa y cultural, promoviendo el interés de nuevas generaciones en disciplinas vinculadas con la física, la tecnología y la innovación.
El Día Internacional de la Luz fue proclamado oficialmente por la Conferencia General de la UNESCO y forma parte del calendario de jornadas internacionales destinadas a reflexionar sobre temas clave para el futuro de la humanidad.
En la edición 2026, la UNESCO renovó su llamado a utilizar la ciencia y la innovación como herramientas para construir sociedades más sostenibles e inclusivas.
Bajo el lema de fortalecer la cooperación internacional, el organismo destacó el papel de la luz en desafíos actuales como la transición energética, el acceso a la salud, la conectividad global y el desarrollo de nuevas tecnologías, reafirmando su importancia para el futuro de la humanidad.


