En el marco de una nueva conmemoración del Día de la Seguridad Vial en Argentina, la asociación civil Luchemos por la Vida volvió a alertar sobre la grave situación que atraviesa el país en materia de tránsito. Según datos difundidos por la entidad, en los últimos 25 años un total de 179.062 personas perdieron la vida en siniestros viales, mientras que millones sufrieron lesiones graves, muchas de ellas con secuelas físicas y psicológicas permanentes.
La organización señaló además que durante 2025 la cantidad de víctimas fatales aumentó un 8% respecto del año anterior, alcanzando las 6.248 muertes. La mayoría de los fallecidos fueron jóvenes menores de 35 años y el 47% eran ocupantes de motocicletas. En algunas regiones del país, como el Nordeste Argentino (NEA), la mortalidad de motociclistas supera el 61%.
La vulnerabilidad de los motociclistas
Desde Luchemos por la Vida remarcaron que la motocicleta es uno de los vehículos más vulnerables dentro del sistema de tránsito debido a que carece de carrocería protectora, su estabilidad depende exclusivamente de quienes la conducen y transportan, y su reducido tamaño la vuelve menos visible para el resto de los vehículos.
Con el objetivo de analizar los comportamientos de riesgo, la entidad realizó un estudio observacional en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en localidades bonaerenses como Lanús, Ramos Mejía y San Martín. Además, llevó adelante entrevistas aleatorias en la vía pública con motociclistas, en su mayoría repartidores de aplicaciones.
Preocupación por el uso incorrecto del casco
Uno de los principales factores de riesgo detectados fue el uso inadecuado o la ausencia del casco protector. Según la organización, no utilizar casco cuadruplica el riesgo de morir en un choque.
Los resultados del relevamiento muestran importantes diferencias entre jurisdicciones:
Ciudad de Buenos Aires
- Uso de casco: 99%
- Uso correcto: 85%
- Uso incorrecto: 14%
- Sin casco: 1%
Provincia de Buenos Aires (alrededores de CABA)
- Uso de casco: 80%
- Uso correcto: 62%
- Uso incorrecto: 18%
- Sin casco: 20%
Las entrevistas revelaron además que una parte significativa de los motociclistas utiliza el casco principalmente para evitar multas y no por conciencia sobre los riesgos que implica circular sin protección. Según la entidad, el mayor cumplimiento de la norma está directamente relacionado con la presencia de controles y la percepción de sanciones.
Reclamo por un plan nacional de seguridad vial
En este contexto, Luchemos por la Vida pidió a las autoridades de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) impulsar un programa nacional integral para reducir la siniestralidad y la mortalidad en motociclistas.
Entre las principales propuestas figuran la capacitación obligatoria en conducción segura al momento de obtener o renovar la licencia de conducir, la regulación de elementos de protección para quienes trabajan en reparto o transporte de pasajeros en motocicleta y mayores exigencias respecto del uso de cascos certificados, indumentaria reflectante, calzado y guantes de seguridad.
La organización destacó que ninguno de los motociclistas encuestados había recibido formación específica sobre movilidad segura ni sobre el uso adecuado de elementos de protección.
Asimismo, consideró necesario evaluar mejoras en la infraestructura vial, revisar los límites de velocidad e incorporar tecnologías de seguridad obligatorias en las motocicletas.
Un compromiso pendiente
Finalmente, Luchemos por la Vida recordó que el Estado argentino asumió ante la Organización de las Naciones Unidas el compromiso de reducir en un 50% la mortalidad vial durante la década 2021-2030.
“Para lograrlo, necesitamos acciones concretas que permitan disminuir las muertes sobre dos ruedas, una problemática que sigue creciendo y que afecta especialmente a los más jóvenes”, señalaron desde la entidad.
El estudio fue realizado entre abril y mayo de 2026 sobre 3.568 observaciones de ocupantes de motocicletas. Entre los casos de uso incorrecto del casco se registraron principalmente correajes flojos, cascos mal colocados o ubicados por encima de la línea de visión adecuada.




