
En una noche cargada de historia, música y emoción, la Escuela de Educación Artística N° 1 “Aimé Painé” realizó un homenaje especial por el 50° aniversario de la emblemática “Zamba para Olvidarte”, obra compuesta por Daniel Toro junto al reconocido autor nuevejuliense Julio Bissio, más conocido artísticamente como Julio César Fontana.
La actividad reunió a estudiantes, docentes, artistas locales y miembros de la comunidad en el Salón de Usos Múltiples de la institución, especialmente ambientado con una puesta escénica inspirada en un fogón criollo, generando un clima íntimo para la música, la palabra y el recuerdo.
El director de la institución, Juan Cruz Casas, explicó que la iniciativa surgió a partir de una propuesta del profesor Raúl Saavedra, con el objetivo de rescatar la figura de artistas locales y acercar a los estudiantes a la historia cultural de la ciudad.
“Estamos recuperando las producciones de artistas locales, articulando el trabajo de estudiantes y artistas invitados para que puedan compartir canciones, relatos, anécdotas y parte de la biografía de Julio Bissio”, expresó Casas.
Una obra que trascendió generaciones
Durante el encuentro, el investigador, historiador y escritor Roberto Castro repasó aspectos de la vida de Julio Bissio, nacido en 9 de Julio el 4 de julio de 1931. Recordó que a los 12 años se trasladó junto a su familia al barrio porteño de La Boca, donde comenzó una extensa trayectoria artística vinculada al tango, el folclore y posteriormente al doblaje de reconocidos actores internacionales.
Castro relató además la particular historia detrás de la creación de “Zamba para Olvidarte”. Según explicó, en 1975 Daniel Toro recibió una invitación para presentar una obra inédita en el Festival Nacional de Cosquín. Ante la falta de tiempo para trabajar personalmente con un letrista, le transmitió por teléfono una melodía al nuevejuliense. Apenas dos días después, el autor le devolvió la letra terminada, dando origen a una de las zambas más reconocidas del cancionero popular argentino.
La obra con música de Daniel Toro y letra de Julio Bissio, resultó ganadora del concurso de temas inéditos del festival y logró grabarse poco antes de que la dictadura militar instaurada en 1976 incluyera a numerosos artistas y compositores en listas de censura.
Música, memoria y artistas locales
Uno de los momentos más destacados de la velada fue la interpretación de “Zamba para Olvidarte” a cargo del reconocido músico Luciano Amaya, cuya versión emocionó a los presentes.
Posteriormente, el historiador y referente cultural Miguel Longarini profundizó sobre la vida y obra de Julio Fontana, compartiendo anécdotas personales y recordando su vínculo permanente con la ciudad de 9 de Julio.
Longarini también hizo referencia a otra composición del autor, “Mi mariposa triste”, grabada en 1977 por Pedro “Pirucho” Galeano, y destacó que la canción fue inspirada en la ciudad natal del compositor.
“El arte es conocimiento y se aprende leyendo, contando y transmitiendo. No es algo efímero que desaparece; permanece en el tiempo”, señaló posteriormente el director Juan Cruz Casas al dirigirse al público.
La jornada continuó con nuevas interpretaciones musicales y una puesta de danza contemporánea realizada por estudiantes de la institución junto a los músicos Néstor Garrisoni y Marcos Galvani, en una propuesta interdisciplinaria que reflejó el espíritu formativo de la escuela.
Luego, bailaron un zamba integrantes de area de bi
Una escuela en permanente crecimiento
Durante la entrevista brindada en el marco del evento, Casas destacó el presente institucional de la Escuela de Educación Artística N° 1, que actualmente cuenta con una matrícula cercana a los 600 estudiantes.
Desde su traslado al nuevo edificio, la institución desarrolla actividades de lunes a viernes entre las 8 de la mañana y las 20 horas, ofreciendo talleres de cerámica, dibujo, teatro, canto, circo, banda, danza y laboratorios artísticos, entre otras propuestas.
Los propios alumnos participaron de la cobertura invitando a más niños y jóvenes a sumarse a las actividades.
“Esta escuela es hermosa, tiene muchas actividades y es muy lindo venir acá”, expresaron estudiantes de los talleres de teatro, dibujo, canto y circo, quienes destacaron el ambiente de compañerismo y creatividad que se vive diariamente en la institución.
Camino a los 25 años
El homenaje a los 50 años de “Zamba para Olvidarte” se suma a una serie de actividades especiales que la escuela desarrollará durante todo el año en el marco de su próximo aniversario institucional.
La Escuela de Educación Artística N° 1 “Aimé Painé” celebrará en octubre sus 25 años de trayectoria, consolidándose como uno de los espacios de formación artística más importantes de la región.
El final fue con el baile de una zamba por una pareja, realizado con elegancia, ductilidad y entrega artística.
La noche concluyó entre aplausos, música y recuerdos, reafirmando el valor de la memoria cultural y el compromiso de la comunidad educativa con la preservación del patrimonio artístico local.





