En el límite el globalismo financiero apoderándose de la política en general nos hizo creer que: cuanto peor, mejor.
Resulta difícil notar qué está ocurriendo, porque el globalismo se dedicó a generar confusión.
Por eso se renuncia evitando juicios políticos, para que no surjan aspectos de una legalidad atada a la legalidad de las Constitución Nacional y provinciales, permaneciendo embozada en ellas una legalidad del derecho consuetudinario (cuando no había Estados), sostenido por familiares, colegiaciones o sociedades non sanctas.
Asuntos Internos, Juicios Políticos, suicidios (los más altos de la historia del país), matanzas entre escolares, paros sin ton ni son…
La lista es eterna. Posibilita ocultar que no se cumple la ley en ninguna parte. Que las rencillas por puestos e ingresos también se dan entre docentes, policías, juzgados, colegios de profesionales… pero se disimulan.
O se disimulaban. Porque es notorio que nadie hizo mejor las cosas que nadie (antes se podía demostrar a través de mejores ingresos).
En el límite la muerte (provocándosela a otros o a uno), resuelve como los caños de escapes, la salida de la combustión.
¿Cómo ordenar tanto lío? ¿cómo modificar la legalidad de la chantada que domina al escenario nacional desde enero de 2014? ¿cómo alcanzar la legalidad de las leyes máximas de cada país, en la que ni los abogados puedan vulnerarla por “habilidades” procesales?
Ordenando al mundo fuera del globalismo.
En Alaska, Trump y Putin, dijeron basta al globalismo.
Y el 5 de diciembre Trump marcó el límite final del globalismo.
Ahora, se hace cargo de disolver la inercia de ese globalismo.
Ayer Trump acordó con Marruecos, hacerse cargo del paso de Gibraltar, contra Inglaterra, globalista por excelencia.
Este simple paso es conveniente para la Argentina.
¿Por qué?
Porque del mismo modo Trump se impondrá a Inglaterra respecto de las Islas Malvinas.
Tal vez sea hora de comenzar a soñar: no solos los jóvenes verán flamear banderas Argentinas en las Islas Malvinas. También los adultos.
¿Por qué recuperaría también Malvinas Trump de las manos de Inglaterra?
Porque para que el mundo sea nacionalista, para que sea industrialista, el mundo tiene que tener garantizada una logística conveniente y barata. Sin vivezas chinas (sí, los chinos depredan mercados porque es el mejor alumno que tuvo Inglaterra).
Así que no se trata solo de Ormuz.
Sí se trata primero, de evitar la tenencia de armas nucleares en manos que no sean las de Trump o Putin (Kim Jong-un, es nacionalista, además de industrialista y físico teórico -solo es un peligro para sus enemigos. Y tiene alianza estratégica con Putin, además de aportar soldados y armamentos en la operación militar de desnazificación de Ucrania).
¿Por qué? Porque el globalismo en el extremo, es terrorista.
Pero, vuelvo al título.
Para poner límite al lío, como decía el Papa Francisco, es imprescindible hacer lío.
Claro que Trump y Putin estimaron que costará miles de muertes, pero no los millones de muertes de la Guerra Fría ni las decenas de millones de muertes de la Segunda Guerra.
Quieren hacerlo rápido, pero, la ignorancia, es un obstáculo tremendo, difícil de superar (¿Tal vez por eso, Cristo en la cruz habría dicho a su Padre “no saben lo que hacen”?).
Recordemos que a la democracia en Argentina se apostó, sabiendo que llevaría un par de décadas, para que se jubilaran de las fuerzas armadas y de las policías provinciales, y de las instituciones del poder Ejecutivo de cada pueblo, quienes habían aprendido a torturar, matar por la espalda, desaparecer, hacerse de bienes ajenos a través de escribanos corruptos, etc.
Ahora ocurre algo similar.
Los institucionalizados no tienen idea de qué estaría ocurriendo.
Por eso es llamativo y crucial que la Intendente avance como si supiera (no digo que no sepa, no tengo idea).
Entonces, en el marco más amplio, el del paradigma, se lo frena con acciones extremas: Putin en Rusia; Trump en Venezuela, en Irán, en Israel (el viernes dio la orden a Netanyahu de no bombardear al Líbano y obedeció: y no es una paloma, porque las decisiones finales se toman entre duros. Ahora, el sionismo religioso que marchaba en New York o en Londres, tendrá que disciplinarse al sionismo político que es nacionalista) … más la que se les viene a los narcotraficantes.
Ahí otra vez, a usar la imaginación ¿se imaginan un mundo sin narcotraficantes? ¿se imaginan un mundo en el que ningún vecino se muestra exitoso en su actividad personal por no tener los recursos adicionales del narcotráfico? ¿se imaginan a los bancos prestándole plata a los vecinos para sus proyectos productivos, en vez de prestárselo a funcionarios del Poder Ejecutivo o del Poder Judicial amigos del narcotráfico y por el mismo motivo dejando de dar préstamo para el consumo, solo para proyectos productivos?).
Es decir, a los chicos en las Escuelas podemos decirles que muchos conocemos que pasa en las Escuelas y que estamos tratando de ponerles un límite a los docentes e inspectores, tanto como a los miembros del Poder Judicial.
De hecho, ya se alineó la Justicia Federal de Estados Unidos al nacionalismo, así que no les quedará otra que volver a estudiar que dicen las leyes y aprender a respetarlas primero, para luego hacer cada uno lo que corresponde que haga en su puesto.
Como hace esa mujer llamada María José Gentile, despojada de sus escudos (apellido, pergaminos y puesto en el gobierno) construye, ejerciendo, el principio de autoridad en un distrito entre un centenar, siendo un ejemplo para muchos pueblos del país y del mundo.
Celebremos que el azar (o su familia) la situó en este lugar.



¡Qué absurdo!¿Quién será en realidad el autor?