Un Papa que definió que el sujeto de la historia son los pueblos.
Adiós a los prohombres y a los hitos de la Historia.
“Y el trabajo es lo que hace a la persona humana semejante a Dios, porque con el trabajo el hombre es creador”.
También: “El trabajo es la primera vocación del hombre. Es lo que le da dignidad. No es el dinero el que da la dignidad, es el trabajo. No es el poder el que da la dignidad, es el trabajo. Y hoy en día, cuántas veces se desprecia la dignidad del trabajo”, dijo el 1 de mayo de 2020 durante su homilía matutina en la Casa Santa Marta, el Papa Francisco.
Por último, algo alejado aún de la realidad pero que llegará cuando se noten ropas ajadas y sonrisas renuentes en autoridades sacerdotales: “Prefiero una Iglesia accidentada, herida y manchada por salir a la calle, antes que una Iglesia enferma por el encierro y la comodidad de aferrarse a las propias seguridades” (24 de noviembre de 2013 – Exhortación apostólica Evangelii Gaudium).
¿Sería un hombre común?
¿Habría sido un hombre común nuestro Cardenal Pironio?
Tal vez sea admonitorio que nuestra Intendente juegue en ese equipo.
El equipo del trabajo: pone la otra mejilla y nos enseña a tolerar las infantilidades de gremios que compiten con el de los trabajadores y las pretensiones de quienes solo “miran sus ombligos (prominentes en tiempos de “vacas flacas” o caminos inundados) o ante políticos del barro sin embargo participantes del juego no por más que por “dar la vida por un puesto político”.
La creación es cosa seria y se hace con pelotas u ovarios.
Trump, Putin, Netanyahu (ante su gobierno globalista: él, nacionalista), también nuestra Intendente, juegan el juego fuerte: apuestan a que pronto habrá un mundo en paz (por las buenas o por las malas: Trump, barrerá ciudades de Irán con bombas nucleares si Irán o Medio Oriente no entienden que la única manera de garantizar décadas de paz es evitando el poder máximo de las armas nucleares en manos de quienes no construyen estratégicamente -¿se imaginan a algún juez o a algún presidente, con armas nucleares, renunciando a su cargo para evitar un juicio político?) de pleno empleo a través de la industrialización de las naciones y los pueblos (distritos como el nuestro, con memoria industrial).
Tal vez sea posible entrevistar a los hijos de aquellos pioneros de nuestras primeras fábricas nuevejulienses, para comenzar a recuperar la fuerza que da el trabajo: que solo es a través del amor y de la paz. Cierto que generaron dinero: pero eso fue, estrictamente, secundario.
Podemos confiar como sociedad, como distrito, no solo de estar en buenas manos con quién nos dirige: sino que será posible resolver las limitaciones de tantos institucionalizados que parecen vivir en la Luna sin haber viajado en Artemis II (recordando que el gentilicio de quienes allí viven es: lunáticos).
Porque quien traza y dibuja un horizonte para todos, no vive en la Luna y Cadena Nueve no deja que no sea notorio.
Tal vez sea porque la creación es posible, como decía el Papa Argentino, a través del amor que surge por trabajar (en pueblos industrializados).


