
En medio de una oleada de mensajes intimidatorios en escuelas de todo el país, se registraron detenciones e imputaciones de adolescentes que publicaron amenazas de presuntos tiroteos. En la localidad bonaerense de San Miguel, un joven de 16 años fue identificado tras advertir en redes sociales que planeaba cometer una masacre en el Colegio Juana Manzo.
El caso comenzó luego de una llamada anónima al 911 que alertó sobre la exhibición de imágenes con una pistola en Instagram y mensajes difundidos por WhatsApp con la frase: “Nos vemos mañana, wachines”. Tras recibir capturas de pantalla del denunciante, los investigadores detectaron que las cuentas habían sido cerradas, pero encontraron un perfil alternativo con más fotos del menor junto a un arma de fuego.
Autoridades policiales, en coordinación con el Consejo Escolar de San Miguel, realizaron un allanamiento en el domicilio del adolescente, donde se secuestraron siete celulares, una pistola de gas comprimido marca Fox calibre 4,5, una munición de calibre 9 milímetros y una notebook. El joven quedó identificado y la escuela cuenta ahora con custodia policial.
En Salta, tres estudiantes del Colegio Walter Adet fueron detenidos luego de que aparecieran grafitis con mensajes intimidatorios en un baño del establecimiento. Según el Ministerio Público Fiscal, los alumnos alegaron que se trataba de un “reto”.
En Córdoba, la Fiscalía Penal Juvenil del Turno 4° imputó a ocho adolescentes por “amenaza agravada por anonimato” en el marco de más de 100 hechos similares registrados en la capital provincial. Las investigaciones también abarcan localidades como La Falda, Cosquín, Capilla del Monte, Cruz del Eje y Jesús María.
Frente a esta situación, el Ministerio de Educación y la Defensoría del Niño difundieron recomendaciones para abordar estas conductas, resaltando la necesidad de proteger a los estudiantes sin fomentar el miedo ni la alarma entre la comunidad educativa.


