
El Servicio Meteorológico Nacional emitió una alerta naranja para este miércoles 1 de abril que afectará a un amplio sector de la provincia de Buenos Aires, incluyendo la zona de Nueve de Julio, ante la llegada de fenómenos meteorológicos potencialmente peligrosos para la sociedad, la vida, los bienes y el medio ambiente.
Según el informe, durante la madrugada del miércoles un frente frío de lento desplazamiento impactará en la región, generando lluvias y tormentas fuertes, algunas de ellas localmente severas. Estos eventos estarán acompañados principalmente por abundante caída de agua en cortos períodos, intensa actividad eléctrica, ocasional granizo y ráfagas de viento que podrían superar los 80 km/h de manera aislada.
En cuanto a los valores de precipitación, se estiman acumulados entre 50 y 100 milímetros, aunque no se descarta que en algunos puntos puedan superarse estos registros de forma puntual, lo que incrementa el riesgo de anegamientos temporarios y complicaciones en la circulación.
En este contexto, el organismo también emitió un Aviso Meteorológico a Muy Corto Plazo (N° 2285) por tormentas severas con lluvias intensas, ráfagas y caída de granizo. El mismo fue emitido el 31 de marzo y tiene validez de dos horas, con cese estimado a las 20:00 (hora argentina). Abarca parcialmente a los partidos de Nueve de Julio, Bolívar, Carlos Casares, Carlos Tejedor, Daireaux, Hipólito Yrigoyen, Lincoln, Olavarría, Pehuajó y Tapalqué, lo que indica la inminencia de fenómenos intensos en estas zonas.
Hacia la mañana del mismo miércoles, se prevé que las tormentas comiencen a perder intensidad y frecuencia. En este contexto, el nivel de alerta descenderá a amarillo y se mantendrá así durante el resto de la jornada y parte del jueves. Bajo esta categoría, se esperan fenómenos con capacidad de daño y posible interrupción momentánea de actividades cotidianas.
Las autoridades recomiendan a la población mantenerse informada a través de los canales oficiales, evitar actividades al aire libre durante las tormentas, asegurar objetos que puedan volarse y tomar precauciones ante posibles cortes de energía o acumulación de agua en zonas urbanas y rurales.


