Un femicidio conmueve a la localidad de General Lavalle. Eugenia Mandiburu (43), empleada municipal, fue hallada asesinada en su domicilio ubicado en la calle Cordine, a pocas cuadras del lugar donde durante la noche se celebraba el Carnaval.
De acuerdo a fuentes policiales y de la investigación, la víctima fue atacada con un objeto punzante —presumiblemente un cuchillo— y su cuerpo fue ocultado detrás de un sillón dentro de la vivienda.
El principal sospechoso es su expareja, Javier Flores (49), quien según testigos se acercó a los festejos del corso poco después del crimen. Fue visto con la ropa manchada de sangre, marcas en la nuca y un dedo cortado. Al ser detenido, Flores habría justificado las heridas alegando que “me lastimé cortando una tarta”.
Familiares de la víctima, alertados por el comportamiento del sospechoso y ante la imposibilidad de comunicarse con Mendiburu, dieron aviso a la Policía. Al ingresar a la casa, los efectivos encontraron el cuerpo sin vida.
La investigación judicial continúa con el secuestro de la ropa y otros elementos que podrían esclarecer lo ocurrido. Compañeros de trabajo de la víctima expresaron su dolor y recordaron que Flores ya había sido denunciado por violencia de género durante la relación.
Los casi cinco mil habitantes de General Lavalle permanecen consternados ante un crimen que enluta a toda la comunidad.


