Este sábado por la noche, Pigué fue escenario de una intensa jornada de boxeo que tuvo como protagonistas a los jóvenes talentos del Clan Ferrario. En caravana, con la combi municipal colmada y acompañada por algunos vehículos particulares, la delegación llegó con entusiasmo y regresó con resultados que confirman el crecimiento sostenido de la cantera local.
La velada contó con una presencia en el rincón del entrenador Elías Pino, acompañado por “Panterita” Rodríguez, cuya experiencia y respaldo sirvieron como impulso anímico para los debutantes y competidores de la noche.
Con apenas 14 años, Pedro Ortiz tuvo su estreno oficial y dejó una imagen más que positiva. Desde el campanazo inicial tomó la iniciativa, manejó la distancia con inteligencia y mostró una madurez poco habitual para su edad. Su mayor volumen de golpes y claridad en los intercambios le permitieron imponerse por fallo unánime, marcando un debut que invita a ilusionarse.
La noche también significó el regreso al triunfo de Benjamín Rodríguez. Tras un período de inactividad planificada por su equipo para optimizar su rendimiento físico y técnico, volvió al ring con una estrategia más selectiva. Aunque su frecuencia de golpeo fue menor respecto a otras presentaciones, la precisión y potencia de sus impactos inclinaron las tarjetas a su favor.
En la misma línea, Dylan Giussi construyó su victoria desde el primer round. Apoyado en su fortaleza física, impuso condiciones y controló el ritmo de la pelea de principio a fin, asegurando un triunfo sólido.
La pelea de la noche
El momento más dramático llegó con la presentación de Juan Figueroa, en el combate que fue elegido unánimemente como el mejor de la jornada. Figueroa no solo se quedó con la victoria, sino que recibió el reconocimiento a la «Mejor Pelea de la Noche» y sumó un nuevo cinturón a su vitrina.
El combate tuvo pasajes de alta tensión, incluyendo dos cuentas de protección cuestionadas por su rincón. Sin embargo, el púgil mantuvo la disciplina táctica y una presión constante que terminó siendo determinante. Su rival perdió el protector bucal en cuatro ocasiones, situación que derivó en descuentos de puntos y terminó de sellar un triunfo vibrante y trabajado.
Sensaciones mixtas y nuevos desafíos
El debut de Juan Amado dejó conclusiones divididas. En un duelo cerrado y físico, logró conectar manos claras y punzantes, aunque no alcanzaron para convencer a los jueces, que fallaron en su contra por puntos. Tras el combate, su equipo confirmó que descenderá a la categoría de 81 kilos en su próxima presentación, en busca de una ventaja competitiva en el peso.
El cierre estuvo a cargo de Lorenzo Zeppa, representante de Nueve de Julio, quien enfrentó a un rival de amplia trayectoria. Con inteligencia táctica, aprovechó su mayor alcance y el trabajo sistemático con golpes rectos para marcar diferencias en las tarjetas y llevarse una victoria por fallo unánime que ratifica su ascenso.
Como complemento de la cartelera, Micaela Gallo realizó una exhibición donde evidenció un notable progreso técnico y una fuerte personalidad sobre el ring.



