Este 27 de febrero se celebra un nuevo aniversario del histórico acto realizado por el general Manuel Belgrano en 1812, cuando izó por primera vez la bandera argentina en la ciudad de Rosario, a orillas del río Paraná. En ese momento, Belgrano se encontraba organizando la defensa de la ciudad ante posibles ataques realistas y, buscando fortalecer el espíritu patriota, decidió crear una bandera que representara los ideales de libertad, justicia y soberanía.
Inspirado en los colores de la escarapela argentina, Belgrano eligió el celeste y blanco para la nueva bandera. A pesar de que el gobierno de Buenos Aires desautorizó su uso en un principio, la bandera rápidamente se consolidó como un emblema del movimiento independentista. Con el tiempo, la insignia celeste y blanca pasó a ser el símbolo patrio definitivo de la República Argentina.
En la actualidad, el Monumento a la Bandera en Rosario es el lugar donde se rememora este hecho histórico, un recordatorio de la valentía y la determinación de aquellos que lucharon por la independencia. La fecha, más allá de su importancia histórica, es una oportunidad para reafirmar el orgullo nacional y recordar el compromiso de las generaciones que forjaron la soberanía del país.
El 27 de febrero no solo marca el nacimiento de un símbolo, sino que también es un recordatorio de la unidad que ha permitido a los argentinos superar desafíos y construir la nación que hoy conocemos.


