En las elecciones últimas hubo ganadores y perdedores.
El problema fundamental es que, los que ganaron creen que ganaron y los que perdieron creen que perdieron.
Representan el paroxismo del fracaso de la Educación: teórica y práctica, porque hasta tienen experiencia.
Las elecciones ocultaron que el modelo de Milei, fracasó. Porque el modelo de Milei es el mismo que comenzó Axel Kicillof con la devaluación de enero de 2014. En continuidad desde entonces porque los ministros de economía están todos formados con categorías europeas antiguas que, no solo fracasaron, sino que muestran el fracaso de Europa en el nuevo orden geopolítico.
Celebraron los políticos como los adolescentes que comienzan su último año antes de egresar del secundario.
No atienden ni entienden los procesos. No es difícil recordar cuando el fallecimiento del último caudillo de 9 de Julio, cómo celebraba su “sucesor”, como triunfo personal: en menos de una década transformó al Partido Justicialista en menos que una sociedad de fomento.
La cuestión es que el país no puede transformarse en una sociedad de fomento.
Pero, la economía está destruida y no es un problema financiero el que sobrelleva el gobierno, es un problema económico.
Los problemas de Alfonsín y De La Rúa fueron problemas financieros, por eso con dinero fue posible solucionarlos gradualmente.
Ahora la cuestión es la economía privada: no hay suficientes productos en las góndolas para resolver las necesidades de la población. Si todos vamos a la vez a comprar alimentos, no es cuestión, como en el 2001, de levantar las persianas y repartir los productos; o como los saqueos a los comercios.
Si levantan las persianas para repartir o acontecieran saqueos, no habría productos para todos: ni para repartir, ni para saquear.
Eso produciría que la gente comenzara a deambular por comida y medicinas (que tampoco hay suficientes para todos); algo que gradualmente haría que se diera la vida por un sándwich o una medicina. Sin hablar si deja de potabilizarse el agua o de mantenerse el sistema eléctrico nacional (tampoco habría medios de comunicación).
Por eso no ganó Kicillof, aunque sí ganó el peronismo, pero sin representación (además, si no explotara el país antes, y se insistiera con la lectura de que el triunfo es de Kicillof, perdería las elecciones de Octubre).
Tampoco perdió Milei: es su fracaso la confirmación de haber perdido el pueblo argentino su economía, que es lo que sostiene la unidad nacional (que podría fragmentarse si no se diagnostica con precisión).
Tienen que organizarse los empresarios y los sindicalistas, junto a la Corte Suprema, en el Congreso y generar, de manera urgente, un gobierno de unidad nacional.
Porque la salida para Milei, Kicillof y lo que se denomina casta política, es siempre por la vía de papelitos de colores (dinero). Olvidando que Macri tuvo 45000 millones de dólares y no pudo resolver nada (apenas dándole más rienda suelta a la destrucción de la economía nacional en nombre de macroeconomías que desconocen).
Es necesario, en nuestra ciudad, que la intendente esté preparada junto a los empresarios y sindicalistas de 9 de Julio: sin más objetivo que sostener unidos a los nuevejulienses y abastecidos los negocios de proximidad
Porque el proceso económico que puso sobre relieve la destrucción de la economía de la gente, aún no expresó su límite.
Y pronto lo hará: por eso es necesario organizarse en un gobierno de unidad nacional, para anticiparse a lo que podría ocurrir en el límite.
Anhelando que aprendamos, de una vez por todas, a transformar los triunfos en triunfos y los fracasos (como el de la economía del pueblo argentino) en triunfos, por amor a nuestra ciudad y a nuestro Partido de Nueve de Julio.


