
En diálogo exclusivo con Cadena Nueve, medio regional con sede en la ciudad de Nueve de Julio y distinguido con premios periodísticos provinciales y nacionales, el economista Carlos Melconian dejó una de las definiciones políticas más relevantes de su visita a la ciudad, en el marco del cierre de la Jornada UPA (Un Productor en Acción), organizada por Aapresid Regional Nueve de Julio–Carlos Casares en la Sociedad Rural.
Al ser consultado sobre la posibilidad de construir un gran acuerdo político para los próximos años, Melconian sostuvo que hoy no observa dirigentes dispuestos a impulsar una verdadera convocatoria nacional.
“Si vos querés que aparezca un estadista llamando a la pacificación nacional, hoy eso no va a pasar”, afirmó.
Fue entonces cuando dejó una frase que rápidamente despertó interpretaciones en el plano político.
“Salvo que gane yo la Presidencia; entonces mi primera idea sería llamar a la pacificación nacional”, expresó.
Si bien lo dijo en el marco de una conversación distendida, el economista no descartó una eventual candidatura presidencial y utilizó esa respuesta para desarrollar su idea de que la Argentina necesita bajar el nivel de confrontación política.
“La pacificación que necesita el país hoy no tiene que ver con los conflictos del pasado. Tiene que ver con que los argentinos dejemos de agredirnos permanentemente y podamos trabajar detrás de objetivos comunes”, explicó.
Durante la entrevista también realizó un análisis de la actualidad económica. Consideró que el Gobierno logró estabilizar variables macroeconómicas y reducir el riesgo de una crisis, aunque advirtió que todavía resta resolver la recuperación de la economía real.
“Entre el 40 y el 50 por ciento de la actividad económica sigue muy floja y el derrame sobre la gente todavía es muy bajo”, señaló.
En ese marco destacó que el campo, junto con la energía, el petróleo y el litio, continúa siendo uno de los pilares que aportan divisas y sostienen la estabilidad financiera del país, aunque insistió en que eso no alcanza para solucionar los problemas de los sectores más golpeados.
Respecto del agro, respaldó los reclamos vinculados con las retenciones, la presión tributaria y la infraestructura, al tiempo que cuestionó la posición del Gobierno respecto de la obra pública.
“Hay necesidades de infraestructura que tarde o temprano la realidad termina imponiendo”, sostuvo.
Finalmente, Melconian afirmó que la Argentina atraviesa un cambio de época, aunque remarcó que ese proceso deberá consolidarse con diálogo político, consensos y equipos de trabajo más amplios.
“El rumbo de fondo no debe cambiar, pero hay que complementarlo con acuerdos y con una Argentina menos agresiva”, concluyó.



