En una nueva edición del segmento “Escuela para Padres”, la licenciada Sofía Guaragna reflexionó sobre uno de los temas más sensibles y actuales dentro de las familias: el impacto de la separación o el divorcio en niños y adolescentes.
Durante la explicación desde el programa “Despertate”, emitido por Cadena Nueve, Máxima 89.9 y Vision Plus TV, todos los martes a las 9 de la mañana, la profesional remarcó que el eje central no debe ser el conflicto entre los adultos, sino el bienestar emocional de los hijos.
“Los niños quieren ver a sus padres tranquilos y contentos. A veces la separación implica dolor y cambios, pero también puede traer paz cuando antes había discusiones o situaciones difíciles”, explicó.
La psicóloga, sostuvo que la clave para atravesar una separación de manera saludable está en la comunicación y en la capacidad de los adultos de seguir funcionando como equipo parental, aun cuando la pareja ya no continúe.
“Cuando hablamos mal del otro, lastimamos a nuestros hijos”
Uno de los conceptos más fuertes de la charla estuvo relacionado con la manera en que los padres se expresan entre sí frente a los chicos.
“Cada vez que hablamos mal del padre o la madre de nuestros hijos, les estamos rompiendo una partecita a ellos”, afirmó la especialista, quien insistió en evitar descalificaciones, gritos y juicios de valor delante de los menores.
Según explicó, los niños perciben no solo las palabras, sino también el clima emocional: silencios, miradas, enojos y tensiones forman parte del ambiente que respiran diariamente.
Por eso recomendó que, ante conflictos o diferencias en la crianza, los adultos intenten conversar en privado y con respeto, priorizando siempre el bienestar emocional de los hijos.
El enojo, uno de los grandes enemigos
A lo largo de la entrevista, Guaragna remarcó que muchas dificultades familiares aparecen cuando predominan el rencor, la impulsividad y la falta de regulación emocional.
“El que se enoja pierde”, resumió, en una frase que definió como aplicable no solo a las separaciones, sino a todos los vínculos humanos.
La licenciada señaló que el enojo constante genera malestar, resentimiento y afecta directamente a los niños, quienes muchas veces terminan absorbiendo esas emociones en silencio.
También destacó la importancia de buscar ayuda profesional cuando las emociones desbordan: “La terapia personal de los padres ayuda muchísimo para poder comunicarse mejor y tomar decisiones más saludables”.
Nuevas parejas y adaptación de los hijos
Otro de los temas abordados fue la aparición de nuevas parejas luego de una separación. En ese sentido, la profesional Sofía Guaragna consideró fundamental respetar los tiempos emocionales de los niños y adolescentes.
“Ellos también están haciendo un duelo. Hay que escuchar cómo se sienten y entender que quizás todavía no están preparados para compartir ciertos espacios”, indicó.
Además, sostuvo que cuando los adultos logran resolver sus conflictos sin rencor, las nuevas dinámicas familiares suelen ser más sanas y menos traumáticas para los hijos.
“Los hijos deben ser el faro”
Como reflexión final, la especialista insistió en que los niños deben ocupar un lugar central en cada decisión familiar.
“Cuando se olviden de todo esto, miren a sus hijos: sus ojos, sus manos, sus gestos. Ahí van a recordar que el padre y la madre forman parte de ellos y merecen respeto”, expresó.
Finalmente, dejó un mensaje orientado a la empatía, el diálogo y la construcción de vínculos más saludables: “Separarse tiene dificultades, quedarse también. Pero si nos enojamos, somos menos efectivos. La comunicación y el respeto siempre funcionan mejor”.


