


Con una participación de fieles que colmaron el templo, la comunidad católica celebró este martes la Fiesta Patronal de Nuestra Señora de Fátima en el Santuario dedicado a la Virgen, patrona de la diócesis de Nueve de Julio. La misa central fue presidida por monseñor Ariel Torrado Mosconi, quien durante su homilía hizo un fuerte llamado a la oración por la paz en Argentina y en el mundo.
Desde el inicio de la celebración, el obispo destacó el significado especial de la jornada y puso en manos de la Virgen las intenciones de toda la comunidad. “Con profunda alegría estamos celebrando a nuestra madre, la Virgen de Fátima. De manera particular queremos pedirle el don de la paz para nuestra Patria y para el mundo entero”, expresó ante los presentes.
Durante la homilía, Torrado Mosconi recordó el contexto histórico de las apariciones de Fátima en 1917, en medio de un escenario mundial marcado por la guerra, el hambre y el sufrimiento. En ese marco, señaló que el mensaje de la Virgen mantiene plena vigencia en la actualidad.
“El mundo se había alejado de Dios, el hombre se había olvidado de Dios. Ese diagnóstico sigue teniendo vigencia hoy porque también vivimos tiempos marcados por la violencia, la injusticia y las guerras”, sostuvo.
El obispo explicó que, según el mensaje de Fátima, existe un camino concreto para sanar esas heridas: la oración del rosario, la penitencia y la consagración a María.
Sobre el rezo del rosario, remarcó que se trata de una oración sencilla pero profundamente transformadora. “Repetir una y otra vez el Ave María es invocar a nuestra madre y encontrar en ella consuelo, fuerza y paz”, afirmó.
También se refirió a la penitencia como pequeños actos cotidianos de amor y entrega a Dios, y destacó la importancia de ofrecer tanto las alegrías como los sufrimientos a través de María.
En otro tramo de su mensaje, subrayó que la construcción de la paz no es una tarea exclusiva de los líderes políticos o de quienes tienen poder, sino una responsabilidad de toda la sociedad.
“La misión de transformar el mundo nos toca a todos. Cada uno debe trabajar por la paz en su corazón, en su familia y en su comunidad”, expresó.
Finalmente, invitó a los fieles a convertirse en instrumentos de paz desde la diócesis de Nueve de Julio y renovar su compromiso con el mensaje de la Virgen.
“Que desde aquí seamos capaces de irradiar la paz que la Virgen quiere regalar al mundo entero”, concluyó.
La celebración culminó con la liturgia eucarística y una emotiva participación de los fieles, quienes renovaron su devoción a Nuestra Señora de Fátima en una jornada atravesada por la fe, la oración y un profundo mensaje de esperanza.











