En la esquina tranquila de Pasaje Kircher y Echeverría, del barrio ‘Los Abuelos’, llama la atención un detalle sencillo pero cargado de significado: una escarapela tejida, a mano con los colores de la Patria, colgada en la puerta de la casa 44. No es un adorno más, ni una moda pasajera. Es el fruto de la paciencia y la dedicación de Susana Rodríguez, viuda de Mario Toledo, quien durante años fue auxiliar en la escuela 4, del distrito nuevejuliense.
“Hace mucho quería hacer algo así, tejer una escarapela, hecha por mí, no comprada”, contó Susana a Cadena Nueve. Cada punto de la obra artesanal, lleva consigo una intención especial: “Me motivó en homenaje a mi esposo, que él siempre quería que yo haga una cosa así, para la puerta, como hago todos los años, para la fiesta, una manualidad hecha por mí”.
Pero la inspiración no termina ahí: Susana también mencionó que el Mundial fue otro impulso para su creatividad. “A mi marido le gustaba mucho el Mundial y en homenaje a él para este mundial le hice la escarapela”, agrega, mientras muestra con orgullo algunas versiones más pequeñas que también teje para vender y se pueden adquiriri en el contacto 2317 46-0737.
Y su mensaje va más allá de su casa: quiere contagiar a todos el entusiasmo por este símbolo nacional. “El 18 de mayo, Día de la Escarapela, todos deberíamos usarla, lucirla, mostrarla con orgullo”, dice Susana Rodríguez, recordándonos que una tradición se mantiene viva cuando todos la compartimos.
Vecinos curiosos se detienen, algunos preguntan, otros sonríen y levantan el pulgar. La escarapela de Susana es grande, más allá de las dimensiones, por el enome significado: un recordatorio de que las tradiciones se pueden tejer con hilo, memoria, mucho cariño, y sobre todo amor.


