
El paro que realizan esta semana los médicos de cabecera de PAMI en rechazo a una resolución que, denuncian, implica un “fuerte recorte en sus ingresos” y pone en riesgo la continuidad del servicio, se extiende a distritos del interior bonaerense, en donde crece el reclamo de los afiliados.
También en Junín se registraron problemas, como en otras ciudades de la región centro: Azul, Bolívar y Olavarría. En esta localidad ya en marzo se había dado un corte en la prestación.
En Mar del Plata, en tanto, el presidente del Colegio de Farmacéuticos, Mario Della Maggiora, confirmó que se mantiene la demora de PAMI en completar pagos por medicamentos entregados a sus afiliados y advirtieron que empieza a ser más que dificultoso la posibilidad de seguir respondiendo a la cobertura.
El eje del reclamo es la fijación de una cápita de $2.100 mensuales por paciente, que reemplaza al sistema mixto anterior. Según los profesionales, el cambio implica una reducción de ingresos de hasta el 50% y altera las condiciones de trabajo. Según cálculos gremiales, un médico debería atender a casi mil jubilados por mes para cubrir costos básicos de funcionamiento. Eso implicaría más de 30 consultas diarias, un volumen que consideran “imposible” sin afectar la calidad de la atención.


