Con ascensos verticales, giros en tirabuzón y vuelos invertidos, Jorge Malatini dejó sin aliento al público de la Fidae 2026, celebrada en la Base Aérea Pudahuel, Chile. El piloto argentino, de 68 años y miembro del exclusivo Red Bull Aerobatic Team, debutó en la feria aeroespacial chilena con maniobras que desafiaron la gravedad y provocaron aplausos de todos los presentes.
A bordo de su Extra 300L, Malatini ejecutó acrobacias con precisión milimétrica dentro de la “caja acrobática”, el espacio aéreo especialmente delimitado para estas demostraciones. La jornada tuvo un significado especial: Jorge fue homenajeado por sus 50 años como piloto, reconocimiento que también le entregó recientemente la Cámara de Diputados de la Provincia en el Aero Club de Trenque Lauquen, celebrando su aniversario el pasado 10 de abril.
Desde muy joven, Malatini se dedicó a la aviación, convirtiéndose no solo en piloto comercial sino en un referente mundial en acrobacia aérea. Su carrera internacional incluye la introducción de aviones desde Estados Unidos, su ingreso a Chile como piloto de Bon Chile y la participación en diversos eventos deportivos y de entretenimiento, desde Fórmula 1, Dakar y MotoGP, hasta aperturas de temporada de turismo y rallys nacionales.
En diálogo en ‘Despertate’ por Cadena Nueve, Maxima 89.9 y Visión Plus TV, Malatini destacó su trayectoria: “Llegué recién al hotel después de volar todos los días con el avión de Red Bull, participando en la exposición más importante de Sudamérica”, comentó. Recordó sus primeros pasos en la aviación: “A los 9 años empecé a interesarme en los aviones gracias a mi abuelo. A los 10 años ya ayudaba en el aeroclub lavando aviones y barriendo hangares. Me recibí de piloto en 1976 y luego comencé con la aplicación aérea en el campo, trabajando siempre con disciplina y pasión”.
Malatini explicó los riesgos y la preparación necesaria para la acrobacia aérea: “La disciplina, la competencia y la destreza son fundamentales. La conciencia situacional y la toma de decisiones son claves, porque no hay segundas oportunidades en una primera presentación”. Además, ha sido parte de innovadores eventos de marketing y espectáculos aéreos en Argentina, destacándose por su compromiso con la seguridad y la excelencia en cada vuelo.
Oriundo de Carlos Casares, provincia de Buenos Aires, Malatini recordó sus comienzos: “Hace 50 años que soy piloto. Participé en un aeroclub, luego fui piloto comercial y, a los 22 años, ingresé a Aerolíneas Argentinas como copiloto. Durante 30 años fui comandante de varios aviones”. También mencionó sus trabajos juveniles para la firma Enrique Meiller de Facundo Quiroga, con solo 18 años.
Su pasión por la aviación nació gracias a una avioneta que descubrió en un hangar del Aero Club casarense, acompañando a su abuelo a buscar vacunas a los 9 años. Esta vocación lo llevó a Estados Unidos a principios de los años 80 para profundizar en acrobacia aérea y, desde 1987, realiza shows que lo consolidaron como uno de los pilotos más selectos del mundo.
Consultado sobre cómo mantiene la calma durante maniobras extremas, Malatini asegura: “Es costumbre. Llevo muchos años con el avión. Es pura rutina. No paro, es mi pasión”. Sobre su maniobra favorita, añade: “No tengo una favorita, son todas. Puedo hacer volar el avión en cualquier posición”.
Con esta combinación de habilidad, disciplina y pasión, Jorge Malatini no solo celebra medio siglo de vuelo, sino que también eleva el nombre de Carlos Casares a los cielos internacionales, inspirando a nuevas generaciones de pilotos y aficionados a la aviación.





