
La historia de la telefonía en Argentina se remonta a 1946 con la creación de la Empresa Mixta Telefónica Argentina (EMTA). Sin embargo, Perón impulsó la transformación del servicio en una empresa pública, rebautizándola en 1948 como Teléfonos del Estado, marcando un hito en el desarrollo de las comunicaciones nacionales.
Aunque la primera comunicación telefónica se logró en 1876 en Boston, Estados Unidos, en Argentina los primeros ensayos se realizaron en 1878 con aparatos fabricados en Buenos Aires. El servicio comercial permanente comenzó en 1881, con instalaciones en las residencias de figuras destacadas como el Ministro del Interior Bernardo de Irigoyen, el Presidente Julio A. Roca y el intendente Marcelo T. de Alvear.
El primer enlace internacional se estableció en 1929 entre Argentina y Europa. Posteriormente, el 18 de marzo de 1948, Perón firmó los convenios que incorporaron los teléfonos al patrimonio estatal, dando inicio a una etapa de crecimiento que convirtió a Argentina en líder de la región en telefonía.
El gremio telefónico también consolidó su organización: en 1950 se creó la Federación de Obreros y Empleados Telefónicos de la República Argentina (FOETRA), obteniendo su personería gremial y estableciendo un Consejo Directivo Central encabezado por Jesús Arias.
Este año, se conmemoran 66 años de la fecha, reconociendo a todos los trabajadores que aportan su esfuerzo y conocimiento al desarrollo de una herramienta estratégica para el país. A pesar de los cambios tecnológicos y laborales, los trabajadores del sector continúan superando desafíos y adaptándose a las innovaciones.
Desde 2005, el 18 de marzo es día no laborable, un símbolo de las luchas gremiales en defensa de los derechos laborales y del reconocimiento de las telecomunicaciones como un factor estratégico para el desarrollo de la sociedad y la Nación.


