
El próximo martes 21 de abril a las 17, la basílica de Nuestra Señora de Luján será escenario de una misa en conmemoración del primer aniversario del fallecimiento del papa Francisco. La Eucaristía será presidida por monseñor Marcelo Colombo, presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), y contará con la presencia de todos los obispos del país. Además, podrá seguirse en vivo mediante la transmisión web del portal de la basílica y su canal de YouTube.
El director de Comunicación y Prensa de la CEA, presbítero Máximo Jurcinovic, indicó que la jornada no solo busca recordar al Pontífice, sino también renovar la adhesión a su legado pastoral y a sus enseñanzas. “Se trata de una fecha de especial relevancia para la vida de la Iglesia en Argentina, la patria donde Jorge Bergoglio desarrolló su ministerio como sacerdote y pastor”, señaló.
Como parte de la conmemoración, los obispos realizarán una peregrinación desde la casa de retiros El Cenáculo, en Pilar, hasta el santuario de Luján, donde tendrá lugar la misa. Asimismo, la Comisión Ejecutiva de la CEA propuso que el 26 de abril, Domingo del Buen Pastor, se realicen en cada diócesis celebraciones y actividades pastorales que mantengan viva la memoria del papa Francisco.
El acto incluirá además un gesto interreligioso, con la participación de representantes de otras confesiones cristianas y referentes del ámbito interreligioso, quienes realizarán una invocación por la paz y el diálogo, reconociendo el impulso que Francisco dio a estos caminos durante su pontificado. También han sido convocadas autoridades nacionales, provinciales y municipales.
Breve recorrido del legado de Francisco
Jorge Mario Bergoglio nació el 17 de diciembre de 1936 en Buenos Aires. Ingresó a la Compañía de Jesús a los 21 años y fue ordenado sacerdote en 1969. En 1992 fue nombrado obispo auxiliar de Buenos Aires, arzobispo en 1998 y cardenal en 2001. El 13 de marzo de 2013, a los 76 años, fue elegido Papa, siendo el primer Papa jesuita, el primero de América y el primero en adoptar el nombre de Francisco.
Durante su pontificado, promovió la misericordia, la atención a las “periferias” y reformas significativas en la Curia Romana. Convocó cuatro sínodos, implementó medidas para combatir la crisis de abusos en la Iglesia y elevó a cardenales de regiones históricamente subrepresentadas.
Tras varias complicaciones de salud, Francisco falleció el 21 de abril de 2025 a los 88 años, en la Casa Santa Marta del Vaticano, y fue sepultado en la iglesia Santa Maria Maggiore. Su muerte marcó el cierre de un pontificado caracterizado por su cercanía a los más necesitados y su visión global de la Iglesia.


