El 5 de mayo de 1981 fallecía el niño Jaime García Vaquero, de 8 años, por compromiso pulmonar, primera víctima letal de la masiva intoxicación con aceite de canola adulterado en España.
A partir del 2012, se decidió definir esta fecha como el Día mundial de la hipertensión pulmonar, una iniciativa que se lleva adelante simultánemente en varios países.
La hipertensión arterial pulmonar provoca un aumento anómalo de la presión de las arterias pulmonares, produciendo una disfunción del ventrículo derecho y muerte a corto plazo si no se administra el tratamiento correspondiente.
Los factores que se asocian con esta enfermedad son, principalmente, los antecedentes familiares, la exposición a fármacos o agentes tóxicos, la infección por VIH, la hipertensión portal, la enfermedad del tejido conectivo, la cardiopatía congénita, el tromboembolismo pulmonar o la esquistosomiasis (una enfermedad parasitaria producida por gusanos).


