Una vecina-mamá tomo la comunión por primera vez y lo hizo, para cerrar una etapa de fe de su vida y a pedido de su marido para casarse en un altar ante Dios.
María Cristina Pérez, llegó movilizada a la catedral nuevejuliense este domingo, ansiosa porque iba a recibir por primera vez la comunión. Lo hizo acompañada de su esposo – Fabián Cortese- quien la contuvo durante toda la ceremonia.
Es que la primera comunión que simboliza una unión íntima entre cada persona y Cristo, dando una fortaleza interior única con Él y la Iglesia católica, se constituyó en un acto muy importante, ya que recibia la hostia, en una etapa de su vida ya casada y con un hijo adolescente.
La alegría de la feligrés estuvo también en que la recibió de manos del obispo, quien la saludó, después con la calidez que lo caracteriza.
A los 7 años murió su papá y la economía de la casa cambió de tal manera que no hubo tiempo para catequesis, y tomar la comunión a los 8 o 9 años.
El vieo es parte del informe



