
La Asociación Argentina de Scouts sobre el matrimonio igualitario y el aborto hizo que el arzobispo de Buenos Aires, Cardenal Mario Poli, muestre su descontento y envíe una carta a monseñor Héctor Aguer, quien le había pedido que intervenga.
Los Scouts manifestaron una nueva posición ante lo que Poli denomina como “Proyecto Educativo” y lo que la Iglesia llama como el proyecto de familia. Por este motivo Aguer, arzobispo de La Plata, le pidió a Poli que intervenga “de manera decisiva”.
El cardenal Poli indica que en la última Asamblea Nacional votaron modificar la definición de familia, en la que anteriormente figuraba “formada por varón y mujer”, a la de “formada por personas”.
El Cardenal Primado de la argentina señaló que a los Scouts les había señalado que “no tiren de la soga porque está a punto de romperse” y “ahora considero que ya se rompió y no hay vuelta atrás”.
A esto la organización negó “categóricamente” haber “quebrado vínculos con la institución religiosa” , y desmienten haberse pronunciado sobre el aborto.
Al respecto la Asociación Scout de la Argentina emitió un comunicado para desmentir haber quebrado el vínculo con la Iglesia Católica por las diferentes visiones que tiene la organización acerca del matrimonio igualitario.
El conflicto nació luego de que la organización propusiera una reforma al ‘Proyecto Educativo de Scouts de Argentina’, en el que se argumentaba que “educamos para el amor, fuerza capaz de unir con estabilidad a un hombre y a una mujer y construir una familia que forma personas”. Ese párrafo fue modificado por “educamos para el amor, fuerza capaz de unir personas y construir una familia que forme personas”.
“Scouts de Argentina quiere comunicar a sus socios, organizaciones de la sociedad civil, familias que componen nuestra comunidad educativa y a la población en general, que negamos categóricamente que nuestra organización haya quebrado vínculos con la Iglesia Católica”, añaden en el escrito.
Y agregan: “Ninguno de los 75.000 niños, niñas y jóvenes que componen los distintos niveles de organización, distribuidos en más de 900 grupos Scouts de todo el territorio Nacional, ha manifestado su intención de dejar de formar parte de esta institución centenaria que tiene como misión contribuir a la educación de los jóvenes a través de un sistema de valores basado en la Promesa y la Ley Scout, para ayudar a construir un mundo mejor donde las personas se desarrollen plenamente y jueguen un papel constructivo en la sociedad”.
El texto completo escrito por Cardenal Poli a Monseñor Aguer
Mons. Héctor Aguer
Arzobispado de La Plata
Querido hermano Héctor:
Agradezco tu carta de esta semana. Llega en momentos de difíciles decisiones con relación al movimiento scout católico y la Asociación Scout de Argentina.
Yo cumplí los seis años y ya estaba en los lobatos del Grupo Nº 1 de la Parroquia Nuestra Señora de la Salud, cuyo fundador y alma mater era el P. Julio Meinvielle. Mi adolescencia y primera juventud transcurrió en el Grupo Nº 86, con los venerables padres Vicente Desimone y Pablo Dibenedetto. Ahí llegué a dirigir el grupo durante un año. Luego vino el largo tiempo del Seminario, la formación y el servicio como formador, estudios y clases en la Facultad de Teología. Durante muchos años me desvinculé del escultismo.
Cuando recibo de mano de la Iglesia este bendito ministerio episcopal, uno de los primeros encargos del Cardenal Bergoglio fue la de encargarme de la orientación pastoral del movimiento en la Arquidiócesis. Ya hacía algunos años que se había realizado lo que se constituyó en una Asociación civil entre INSA-USCA.
Me llevó un tiempo darme cuenta cuál era el espacio de los grupos católicos dentro del nuevo esquema. En realidad, la Comisión de Pastoral Scout (COPASCA) se movió con libertad y pudimos realizar muchos avances en catequesis, devocionarios, subsidios, comentarios de textos evangélicos en clave scout y celebraciones. Hasta se incluyeron dos módulos de enseñanza religiosa en el plan que tiene la Asociación para todos los dirigentes que desean estar al frente de los grupos. No quiero olvidarme del trabajo que realizó Mons. Luis G. Eichhorn quien elaboró un Directorio de Pastoral Scoutd (CEA 2004), el que sigue iluminando la tarea de los comisionados de COPASCA.
No obstante, la Asociación, cada vez más se mostró muy proclive a asimilar proyectos educativos del Estado -educación sexual p. ej.-. Si bien nosotros seguimos con “el programa de educación en el amor”, sin embargo en los eventos comunes se filtró esa orientación. Esto sumado al avance de la ideología de género, que muchos dirigentes, desde hace años vienen proponiendo modificaciones al proyecto educativo original (CEA 1996), llegó a su punto máximo en la última Asamblea Nacional, cuando se votó modificar la definición de familia “formada por varón y mujer”, por la de: “formada por personas”. Para sustentar el cambio aparecieron claramente los principios y postulados de la ideología de género, hasta el mismo derecho al aborto… Hace rato que varios dirigentes insistían en actualizar el proyecto educativo con la nueva legislación vigente. Siempre que apareció la moción la rechazamos, hasta que entró por la ventana.
Como les advertí al Consejo de la Asociación hace unos meses aquí en la Curia, que no tiren de la soga porque está a punto de romperse; ahora considero que ya se rompió y no hay vuelta atrás.
Ahora bien, tenemos un desafío. La membrecía católica alcanza el 96% de toda la Asociación, pero resulta que muchos dirigentes de nuestros grupos, aun algunos comisionados de COPASCA, votaron por el SÍ en la Asamblea. El “Manual de sonseras scout’s” -inédito-, enseña que si los dirigentes se rebelan, arrastran gran número de sus dirigidos, y por lo tanto hay que ser cautos en tomar una decisión apresurada, sobre todo en los grupos que están en nuestras parroquias, que son los más numerosos.
Buscando antecedentes, vino a mis manos la carta firmada por el Cardenal Pironio, del año 1995, cuando era Prefecto de la Congregación para los Laicos. La CEA le había consultado el tema de la unidad, y la respuesta del Cardenal es muy clara: después de evaluar experiencias en otros países, aconsejaba seguir con la unidad bajo la figura de una Federación. No sé por qué los obispos, en su momento, desoyendo la respuesta a la consulta, optaron por el formato jurídico de la Asociación civil.
Con algunos obispos, sacerdotes y laicos, con la presencia de pastores y dirigentes evangélicos, estamos armando una estrategia para desvincularnos, al mismo tiempo que imaginamos una nueva unidad cristiana agrupados en una Federación.
Dado que los campamentos ya se han programado y corren los seguros que cada grupo abonó a la Asociación, esperamos que pase el verano para luego hacer una presentación más pensada y ordenada de lo que deseamos sea el movimiento en el futuro. Como hay que renovar la afiliación de los grupos en junio, ese tiempo debiera ser el punto de inflexión para tomar otro camino. Esto es lo que informaré a la Permanente próxima, y pienso que nos dará tiempo para establecer contactos con los grupos del interior del país, para cuidar que pasen con el mayor número de sus miembros (son más de 75.000, niños, adolescentes y jóvenes, además de los dirigentes). Para la Plenaria del año próximo llevaré por escrito una presentación del proyecto
Card. Mario Aurelio Poli, arzobispo de Buenos Aires, primado de la Argentina.
El texto completo, Scouts de Argentina
En relación a diversas publicaciones de prensa relacionadas con un intercambio epistolar sucedido hace más de dos meses, entre dos obispos de la Iglesia Católica y en relación a una posible desvinculación como ente patrocinante de la Asociación que representamos; “Scouts de Argentina” quiere comunicar a sus socios, organizaciones de la sociedad civil, familias que componen nuestra comunidad educativa y a la población en general, que negamos categóricamente que nuestra organización haya quebrado vínculos con la Iglesia Católica. Que ninguno de los 75.000 niños, niñas y jóvenes que componen los distintos niveles de organización, distribuidos en más de 900 grupos Scouts de todo el territorio Nacional, ha manifestado su intención de dejar de formar parte de esta institución centenaria que tiene como misión “contribuir a la educación de los jóvenes a través de un sistema de valores basado en la Promesa y la Ley Scout, para ayudar a construir un mundo mejor donde las personas se desarrollen plenamente y jueguen un papel constructivo en la sociedad”.
Que dicho sueño lo vemos reflejado al comprometernos con los valores de la “Familia” y el estilo de vida Scout, su religión, la construcción de la paz, la defensa de los Derechos Humanos, y el respeto por el Medio Ambiente, con una propuesta, inclusiva, dinámica, participativa y atractiva para niños, niñas y jóvenes, digna de ser apoyada por la comunidad.
Que si bien es cierto que a fines del año pasado se ha modificado el texto de nuestro Proyecto Educativo, lo cierto es que nuestro movimiento resulta ser respetuoso de todas las religiones que lo componen quienes lo adaptan a sus preceptos formativos, siendo que la “espiritualidad” es parte integrante e indisoluble del método Scout en su conjunto.
“Educamos para el amor, fuerza capaz de unir a las personas y constituir una familia”. Negamos rotundamente que nuestra organización a Nivel Nacional como Internacional se haya pronunciado en relación a la práctica del “aborto” y lamentamos que tan altos funcionarios de la Iglesia Católica hayan sido desinformados al respecto.
Dejamos en claro que los acuerdos de patrocinio con las distintas entidades religiosas continúan vigentes en su totalidad y no se verán afectados por publicaciones maliciosas o desinformadas.
Nuestra Asociación se encuentra abierta al diálogo permanente y constructivo con las entidades que nos apoyan y nos dan sustento diario a nuestro trabajo. Que cientos de parroquias de la Iglesia Católica en todo el País, sábado tras sábado son repletas de niños y niñas que, viviendo plenamente su fe junto a sus educadores y pastores religiosos, construyen responsablemente el desarrollo comunitario a través de su propio crecimiento personal, orgullosos de pertenecer a nuestro Movimiento por los valores que se comparten.
Por último, deseamos aclarar una vez más que nuestra asociación está integrada por niños, niñas, jóvenes y adultos de ambos sexos, por lo que el título de “Boy Scout” no es el más apropiado para nuestra Organización ya que nombrarnos de esa forma implicaría una falta de respeto hacia las miles de mujeres, niñas y jóvenes de nuestra Asociación que día a día trabajan para construir un mundo mejor.


