Un grupo de investigación de la Universidad Nacional de La Matanza analizó el recurso eólico en el Río de la Plata y encontró valores que, en ciertas estaciones del año, se equiparan a los de regiones líderes como España, Alemania o China. Según los cálculos preliminares del equipo, una granja eólica off shore de solo 20 MW podría evitar la emisión anual equivalente a casi 18 mil autos. El estudio lo dirige Pablo Provenzano, docente del Departamento de Ingeniería e Investigaciones Tecnológicas de la UNLaM, que desde hace varios años evalúa el viento sobre el estuario más ancho del mundo.
La geografía del Río de la Plata favorece el proyecto. Con más de 200 kilómetros de ancho en su desembocadura y un lecho de poca profundidad que reduce el oleaje, funciona como una planicie natural. Los vientos oceánicos que llegan desde el anticiclón del Atlántico Sur entran sin obstáculos, lo que convierte al estuario en un área con condiciones para energía limpia a gran escala. El contexto internacional le da urgencia al tema. La COP30 realizada en Belém en noviembre de 2025 cerró con datos preocupantes: subieron las emisiones de gases de efecto invernadero y se batieron récords de temperatura global. Para Provenzano, eso obliga a acelerar iniciativas locales. “El desafío climático compete al gobierno como actor principal, pero también a empresas, instituciones y a cada uno de nosotros como integrantes de la Nación”, señaló.


