
Los hospitales universitarios de la Universidad de Buenos Aires atraviesan una situación financiera crítica y alertaron que, si no reciben en las próximas semanas los fondos que les corresponden por presupuesto, podrían interrumpir la atención médica de cientos de miles de pacientes.
La advertencia fue realizada este martes durante una conferencia de prensa en el Hospital de Clínicas José de San Martín, donde autoridades de los centros de salud dependientes de la UBA denunciaron que el Gobierno nacional todavía no transfirió partidas correspondientes al presupuesto operativo de 2026.
Marcelo Melo, director del Hospital de Clínicas, explicó que el escenario es cada vez más delicado y aseguró que la institución ya funciona con fuertes restricciones.
“Si no recibimos los recursos en el corto plazo, en aproximadamente un mes y medio nuestros hospitales podrían dejar de operar con normalidad”, sostuvo. Según detalló, el Clínicas actualmente trabaja apenas al 50 por ciento de su capacidad habitual.
El directivo señaló que ya debieron reducir cirugías programadas, tratamientos médicos y otras prestaciones esenciales debido a la falta de recursos para sostener el funcionamiento cotidiano del hospital.
Presupuesto aprobado pero sin ejecución
De acuerdo con lo expuesto por las autoridades universitarias, el Presupuesto 2026 contempla una partida de 80.000 millones de pesos destinada al funcionamiento de hospitales universitarios en todo el país.
Sin embargo, denuncian que el Gobierno encabezado por Javier Milei aún no giró el dinero correspondiente a los primeros cuatro meses del año —enero, febrero, marzo y abril—, lo que habría generado una deuda acumulada cercana a los 20.000 millones de pesos.
Los fondos son considerados esenciales para garantizar la compra de medicamentos, insumos médicos, mantenimiento edilicio y el pago de servicios básicos como electricidad, limpieza y seguridad.
Desde la conducción de los hospitales remarcaron que la situación no solo compromete la atención sanitaria, sino también la formación académica de futuros profesionales de la salud, ya que se trata de hospitales escuela donde se capacitan médicos, enfermeros y técnicos.
“Se está afectando la formación de los profesionales que van a sostener el sistema sanitario argentino en el futuro”, advirtieron.
La respuesta oficial
Tras la denuncia pública, el Ministerio de Capital Humano, encabezado por Sandra Pettovello, emitió un comunicado rechazando las acusaciones y calificándolas como “falsas”.
Desde la cartera nacional afirmaron que los fondos ordinarios ya fueron enviados y señalaron que el dinero reclamado corresponde a una partida extraordinaria que todavía no fue distribuida.
No obstante, el propio comunicado reconoció que los 80.000 millones de pesos aún no fueron transferidos a los hospitales universitarios.
Además, el ministerio cuestionó a la UBA al sostener que la universidad habría solicitado quedarse con la mayor parte de esos recursos, en detrimento de otras instituciones académicas del país que también poseen hospitales universitarios.
Según el Gobierno, la universidad porteña habría solicitado 75.000 millones de los 80.000 millones disponibles, por lo que aseguraron que aún resta definir una distribución “equitativa” entre todas las casas de estudio.
Denuncias por deterioro sanitario
La crisis también impacta en otros centros de salud universitarios.
En el Instituto de Oncología Ángel H. Roffo, trabajadores denunciaron recientemente dificultades para atender pacientes oncológicos.
Un delegado gremial aseguró que el instituto llegó a rechazar pacientes con cáncer debido a la falta de recursos.
La directora del centro, Roxana del Águila, explicó que actualmente el hospital tiene fuera de servicio su acelerador lineal, un equipamiento clave para tratamientos oncológicos, y que tampoco cuentan con recursos suficientes para realizar reparaciones edilicias urgentes.
Por su parte, Norberto Lafos, director del Instituto de Investigaciones Médicas Alfredo Lanari, alertó sobre los retrasos en pagos a proveedores y el fuerte impacto de la inflación sobre los costos médicos.
“Muchos insumos están dolarizados y los costos aumentan permanentemente”, explicó.
Salarios por debajo del costo de vida
Otro de los puntos que remarcaron las autoridades hospitalarias es la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores del sector.
Según Marcelo Melo, entre el 70 y el 80 por ciento del personal del Hospital de Clínicas percibe salarios por debajo de la línea de pobreza.
Detalló que:
- Un médico con dedicación exclusiva cobra alrededor de $1.500.000
- Un enfermero percibe aproximadamente $1.100.000
- Un trabajador administrativo gana cerca de $1.000.000
Estos ingresos quedan por debajo del costo estimado para sostener a una familia tipo en la Ciudad de Buenos Aires, que según datos oficiales supera los $2.300.000 mensuales.
La situación, afirmaron, está generando una fuerte salida de profesionales especializados que además cumplen funciones docentes dentro del sistema universitario.
Preocupación antes de una nueva marcha universitaria
La denuncia se conoció pocos días antes de una nueva movilización federal universitaria convocada para el próximo 12 de mayo en defensa de la educación pública.
Desde la comunidad universitaria sostienen que el conflicto con el Gobierno nacional continúa profundizándose y advierten que el deterioro presupuestario afecta tanto a las universidades como al sistema público de salud.
La red sanitaria de la Universidad de Buenos Aires atiende a unas 700 mil personas por año e incluye:
- Hospital de Clínicas José de San Martín
- Instituto de Oncología Ángel H. Roffo
- Instituto de Investigaciones Médicas Alfredo Lanari
- Instituto de Tisioneumonología Prof. Dr. Raúl Vaccarezza
- Hospital Odontológico Universitario
- Hospital Escuela de Veterinaria
Las autoridades advirtieron que, si no hay una solución inmediata, el impacto podría extenderse a hospitales universitarios de todo el país y afectar gravemente la atención de miles de pacientes.


