
Este 30 de abril se conmemora en todo el mundo el Día Internacional del Jazz, una jornada que reconoce a este género musical no solo como una expresión artística, sino también como una poderosa herramienta de transformación social. Tal como expresó la legendaria Nina Simone, “el jazz no es solo música; es una forma de vida, una forma de ser, una forma de pensar”.
A lo largo de su historia, el jazz ha estado profundamente ligado a las luchas por la dignidad humana, la democracia y los derechos civiles. Nacido en comunidades afroamericanas, su evolución ha acompañado movimientos sociales clave, convirtiéndose en un lenguaje universal contra la discriminación y el racismo.
Con el objetivo de destacar ese valor cultural y social, la UNESCO proclamó en noviembre de 2011 el 30 de abril como Día Internacional del Jazz. Desde entonces, la fecha invita a reflexionar sobre el poder de la música para fomentar el diálogo intercultural, la paz y el entendimiento mutuo.
En 2026, la celebración alcanza su 15.º aniversario con actividades en más de 190 países. El evento central será el All-Star Global Concert, que se realizará en Chicago, reuniendo a destacadas figuras del género como Herbie Hancock, Marcus Miller, Dee Dee Bridgewater, Jacob Collier, Kurt Elling y Renée Fleming, entre otros.
Además de los conciertos, la jornada incluye entrevistas, materiales audiovisuales y eventos educativos en todo el mundo, que buscan acercar el jazz a nuevas audiencias y resaltar su impacto en la cultura global.
A quince años de su proclamación, el Día Internacional del Jazz continúa consolidándose como una celebración que trasciende fronteras y estilos, recordando que la música puede ser un puente para la libertad, la creatividad y la paz.


