
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, presentó este miércoles su informe de gestión ante la Cámara de Diputados en una sesión atravesada por fuertes cruces políticos, cuestionamientos sobre su patrimonio y una dura defensa del rumbo económico del Gobierno nacional. Durante su exposición, el funcionario negó haber cometido irregularidades, rechazó las denuncias por presunto enriquecimiento ilícito y aseguró de manera contundente: “No cometí ningún delito y voy a probarlo en la Justicia”.
En su discurso, Adorni también apuntó contra el kirchnerismo, sectores de la oposición, empresarios a los que calificó como “prebendarios” y algunos medios de comunicación, a quienes acusó de haber impulsado una “operación golpista” durante la segunda mitad del año pasado con el objetivo de desestabilizar la gestión libertaria.
El funcionario abrió su presentación con una fuerte defensa de la política económica impulsada por el presidente Javier Milei. Sostuvo que el Gobierno recibió un país en una “crisis terminal” y afirmó que, a partir del ajuste fiscal, la reducción del gasto público y la baja de la inflación, se lograron “resultados contundentes y positivos”.
Según explicó, el “ajuste más grande de la historia” permitió estabilizar variables clave de la economía y sentar “las bases de un nuevo comienzo” para la Argentina. En esa línea, remarcó que el equilibrio fiscal constituye el principal eje del programa oficial y aseguró que no habrá retrocesos en ese camino.
Más adelante, Adorni profundizó sus críticas hacia la oposición y denunció la existencia de una maniobra coordinada para debilitar al Gobierno. “Hubo un retraso en nuestro camino de la reconstrucción que se explica, en gran parte, por un fenómeno que vivimos con crudeza durante la segunda mitad del año pasado: la operación golpista que el kirchnerismo y la izquierda ejecutaron en plena campaña electoral”, afirmó.
Según su visión, esa estrategia tuvo consecuencias directas sobre la economía, especialmente en el aumento del riesgo país, las tasas de interés y la presión sobre el dólar. “El riesgo país se disparó en función de una posible victoria del kirchnerismo en las urnas, y eso trajo serias dificultades para la gente de a pie y afectó negativamente el bolsillo de los argentinos”, señaló.
Además, acusó a la oposición de “operar financieramente” contra el Ejecutivo e impulsar leyes en el Congreso con el único objetivo de romper el equilibrio fiscal. “Todavía sufrimos los efectos de aquel ataque, pero eso no nos desvió un centímetro de nuestro camino”, sostuvo.
En otro tramo de su exposición, el jefe de Gabinete respondió a las denuncias vinculadas a la presencia de su esposa en una comitiva oficial y negó cualquier tipo de irregularidad. Explicó que se trató de una invitación “discrecional de Presidencia”, enmarcada dentro de los procedimientos legales vigentes, y aseguró que la Justicia ya analizó el caso.
“La fiscal interviniente requirió archivar la causa dándonos la razón. Siguiendo su criterio, el juez federal ordenó su archivo. Es decir, se comprobó judicialmente que no hubo ningún gasto de viático, alojamiento, comida o de cualquier otro tipo de parte del Estado Nacional”, afirmó.
También rechazó las críticas sobre sus viajes personales y su patrimonio. Aseguró que todos los viajes realizados junto a su familia fueron financiados con recursos propios y negó cualquier intervención de terceros. “Las manifestaciones que se realizaron públicamente relativas al costeo por terceros de viajes son tendenciosas y además falsas”, expresó.
Respecto de sus declaraciones juradas, defendió la legalidad de toda la documentación presentada y afirmó haber cumplido con cada una de las exigencias previstas en la Ley de Ética Pública. Explicó además que parte de la información patrimonial se encuentra incorporada en un anexo reservado ante la Oficina Anticorrupción.
“No existen ni existieron contratos entre el Estado Nacional y mi cónyuge, ni directa ni indirectamente”, remarcó. También negó haber favorecido a terceros mediante contrataciones estatales y rechazó las acusaciones sobre supuestos conflictos de interés.
En ese contexto, apuntó específicamente contra versiones que lo vinculaban con contrataciones en la TV Pública y sostuvo que “no existe contrato alguno celebrado entre la TV Pública y el periodista Marcelo Grandío”, al tiempo que aseguró no haber intervenido en expedientes administrativos relacionados con él ni con la firma IM House Sociedad Anónima.
En el cierre de su intervención, Adorni endureció aún más el tono frente a las denuncias y dejó una de las frases más resonantes de la jornada. “Han sacado conclusiones equivocadas. Y quiero ser más claro todavía: no cometí ningún delito y voy a probarlo en la Justicia”, afirmó.
Finalmente, agradeció la presencia del presidente Javier Milei, de la secretaria general Karina Milei y del titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y concluyó su exposición reivindicando su rol institucional: “Acá estoy, cumpliendo con la Constitución Nacional y mostrando el resultado de nuestro trabajo”.


