Este sábado 7, Nueve de Julio será escenario de un proyecto que une sabor, inclusión y solidaridad: la inauguración de “Codo a Codo: Elaboración de Pastas Artesanales Inclusivas”. La iniciativa, liderada por jovenes mamá, Carolina Ferreyra, Mariela Logioco y María Domínguez, busca brindar empleo a jóvenes con discapacidad y ofrecer a la ciudad pastas de alta calidad elaboradas con dedicación y responsabilidad.
Carolina Ferreyra, madre de Pedro, un niño con síndrome de Down, explicó en ‘Despertate’ por Cadena Nueve, Máxima 89.9 y Visión Plus TV, que la idea nació de la necesidad de generar oportunidades laborales para chicos que, por diversas condiciones, tienen dificultades para insertarse en trabajos convencionales. “Queremos que la gente venga a comprar porque nuestro producto es rico, sano y hecho con amor, no por compasión”, afirmó.
El local, ubicado en Cabalarí 1232, combina el espacio de producción y el salón de ventas, permitiendo que los clientes observen cómo los chicos elaboran las pastas. La propuesta gastronómica incluye fideos secos hechos con semolín, agua, verduras deshidratadas y huevos de gallinas criadas en libertad, sin conservantes ni colorantes, asegurando un producto fresco y saludable que puede conservarse hasta un año.
El proyecto cuenta con el respaldo de muchos integrantes de la comunidad, empresas locales y organizaciones como el Grupo PRIAR, que donó maquinaria esencial para la producción. Además, los chicos reciben capacitación en manipulación de alimentos, aprenden a trabajar en equipo y adquieren habilidades prácticas y sociales que fomentan su autonomía y confianza.
“Para los chicos, elaborar pasta no es solo un trabajo, es un espacio para aprender, hacer amigos y sentirse parte de la comunidad”, contó Carolina. La interacción con el público y la posibilidad de ver el proceso productivo en tiempo real refuerzan el objetivo de visibilizar la inclusión laboral de manera natural y educativa.
La inauguración se realizará este sábado 7 a las 18 horas, con un pequeño ágape y venta de pasta artesanal. Los organizadores invitan a vecinos y visitantes a disfrutar de la jornada, conocer a los chicos, y apoyar un proyecto que demuestra que la calidad, el compromiso social y la gastronomía pueden ir de la mano.
“Codo a Codo” no es solo pasta: es un ejemplo de cómo la solidaridad y el trabajo en comunidad pueden transformar vidas y fortalecer la identidad local”, concluyó Carolina Ferreyra.



