El gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, ha manifestado un sólido respaldo al paro general convocado por la CGT, al mismo tiempo que ha lanzado críticas contundentes hacia la gestión económica del gobierno de Javier Milei, al que acusa de implementar políticas “antiargentina” y de provocar un “industricidio”.
En un comunicado emitido desde la provincia, Kicillof expresó: “Este Gobierno Nacional desertor debe poner un freno a sus políticas antiargentinas. Desde la Provincia de Buenos Aires seguiremos haciendo todos los esfuerzos posibles para sostener la producción y defender los puestos de trabajo. Seguiremos defendiendo los derechos de las y los bonaerenses”.
El mandatario provincial destacó la alarmante caída en la producción, el empleo y los salarios, así como la aceleración de los despidos bajo la administración de Milei, quien, según Kicillof, pretende eliminar los derechos laborales.
Kicillof también proporcionó datos económicos preocupantes, destacando que la industria manufacturera ha experimentado una caída de más del 20% en comparación con el año anterior, mientras que el sector de la construcción se desplomó más del 40%. Estas cifras, según el gobernador, son indicativas de un “industricidio” desencadenado por las políticas de Milei.
El gobernador ofreció un panorama detallado de la situación económica, mostrando cifras y gráficos que revelan la gravedad de la crisis industrial. Señaló que todas las ramas industriales experimentaron caídas en marzo, con retrocesos que oscilaron entre el 8% y el 43%. En el sector de la construcción, el asfalto registró una caída del 69.2%, lo que demuestra los efectos devastadores de la parálisis en la obra pública.
Además, Kicillof advirtió sobre el impacto directo en el empleo, con miles de trabajadores perdiendo sus empleos en los sectores de la construcción e industrial. Destacó la importancia de estos sectores en la economía nacional, tanto en la generación de valor agregado como en la creación de empleo.
El gobernador también abordó la caída de los salarios y la reducción del poder adquisitivo de los sectores populares, atribuyéndola a la destrucción del mercado interno y la pérdida de ingresos.
En conclusión, Kicillof hizo un llamado urgente a detener las políticas que están llevando al país a una profunda recesión y a adoptar medidas que protejan la industria nacional y el empleo.


