La situación de la infraestructura vial volvió a instalarse en el centro del debate luego de las advertencias realizadas por José Raúl Rizzo, representante de la Asociación de Profesionales de Vialidad Nacional, quien sostuvo que el país atraviesa un proceso de deterioro sostenido de sus rutas como consecuencia de la paralización de la obra pública y el desfinanciamiento del organismo encargado de su conservación.
Durante una entrevista en ‘Despertate por Cadena Nueve, Máxima 89.9 y Visión Plus TV, Rizzo afirmó que la política de “obra pública cero” aplicada por el Gobierno nacional no solo frenó la ejecución de nuevos proyectos, sino que también afectó las tareas básicas de mantenimiento. Según explicó, la falta de recursos alcanza incluso la compra de materiales, combustibles e insumos indispensables para que el personal de Vialidad pueda realizar reparaciones sobre la red nacional.
En ese marco, sostuvo que el deterioro de las rutas se aceleró en los últimos meses y aseguró que, mientras al inicio de la actual gestión cerca de la mitad de la red nacional presentaba un estado regular o malo, actualmente ese porcentaje ronda el 75 por ciento. A su entender, la ausencia de inversiones hará que situaciones críticas, como las denunciadas en la Ruta Nacional 151, comiencen a repetirse en distintos puntos del país.
Uno de los principales cuestionamientos del dirigente estuvo dirigido al nuevo esquema de concesiones viales. Rizzo explicó que los contratos previstos contemplan únicamente tareas de conservación, como bacheo, corte de pasto y repavimentaciones periódicas, pero no incluyen la construcción de nuevas autopistas, autovías ni ampliaciones de capacidad en corredores de alta circulación.
En ese sentido, mencionó el caso de la Ruta Nacional 5, donde distintos sectores productivos vienen reclamando la construcción de una autovía por el crecimiento del tránsito vinculado al desarrollo económico y a la conexión con Vaca Muerta. Sin embargo, aseguró que el actual modelo no prevé ese tipo de obras y que tampoco existen proyectos para avanzar con nuevas trazas.
Rizzo también cuestionó el incremento previsto de cabinas de peaje y advirtió que los usuarios podrían afrontar un costo significativamente mayor sin recibir mejoras estructurales en la infraestructura. A ello sumó otra preocupación: la posibilidad de transferir rutas nacionales a las provincias, que, según consideró, tampoco cuentan con recursos suficientes para garantizar su mantenimiento.
Finalmente, el representante de la Asociación de Profesionales de Vialidad Nacional sostuvo que Argentina necesita recuperar una política de Estado en materia de infraestructura vial. Afirmó que el país debería contar con un plan estratégico de autopistas y autovías que acompañe el crecimiento de la producción y mejore la seguridad vial, pero lamentó que hoy ese objetivo no forme parte de la agenda oficial.


