La pasión que despierta cada presentación de la Selección Argentina no solo moviliza emociones, sino que también puede tener consecuencias sobre la salud. En una entrevista con Cadena Nueve, el médico cardiólogo Dr. Braian Cardinali Ré explicó que el estrés emocional generado por partidos de alta tensión puede incrementar el riesgo de sufrir eventos cardiovasculares, sobre todo en personas con enfermedades cardíacas previas o factores de riesgo.
El estrés futbolero también puede afectar al corazón
Para introducir el tema, el especialista recordó un caso emblemático ocurrido durante el Mundial de Francia 1998, cuando Argentina eliminó a Inglaterra por penales en los octavos de final.
“Seguramente muchos recuerdan aquel partido histórico. Argentina e Inglaterra empataron 2 a 2 y definieron la clasificación desde el punto penal. Luego de esa derrota inglesa, un estudio publicado en la prestigiosa revista científica British Medical Journal demostró que en Inglaterra se registró un aumento cercano al 25% en los infartos y en la mortalidad cardiovascular en comparación con otros períodos”, explicó.
Cómo responde el organismo ante una emoción intensa
Cardinali Ré señaló que el organismo no distingue entre un peligro real y una situación de gran carga emocional como puede ser un partido decisivo.
“Desde el punto de vista fisiológico, el cuerpo responde liberando adrenalina, noradrenalina y cortisol, conocidas como las hormonas del estrés. En personas predispuestas, estas sustancias pueden desencadenar la ruptura de una placa de colesterol, obstruir una arteria coronaria y provocar un infarto. También pueden desencadenar arritmias o descompensar una insuficiencia cardíaca previa”, indicó.
El profesional remarcó que quienes presentan hipertensión arterial también pueden experimentar aumentos significativos de la presión durante este tipo de situaciones.
“La presión arterial cambia permanentemente según las circunstancias. Una discusión, un dolor intenso o un partido cargado de tensión pueden elevarla. Esto aumenta la exigencia del corazón y, en pacientes con enfermedades cardiovasculares, puede convertirse en un factor desencadenante de complicaciones”, sostuvo.
La medicación ayuda, pero no elimina el efecto del estrés
Consultado sobre las personas hipertensas que reciben tratamiento, el cardiólogo aclaró que la medicación disminuye el impacto, aunque no evita completamente la respuesta del organismo.
“Quienes están correctamente medicados probablemente registren valores menores que si no recibieran tratamiento, pero igualmente tendrán un aumento de la presión arterial durante momentos de gran tensión emocional”, explicó.
El especialista insistió en que la mejor estrategia continúa siendo la prevención mediante hábitos saludables.
“Una alimentación equilibrada, realizar actividad física todos los días, mantener controles médicos periódicos, evitar el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol y las comidas muy abundantes son medidas que reducen considerablemente el riesgo cardiovascular”, afirmó.
Al mismo tiempo, invitó a disfrutar del deporte sin que la pasión se convierta en un factor de riesgo.
“Hay que intentar vivir el partido como lo que es: un juego entre dos equipos. Sabemos que la Selección despierta emociones enormes y que el país prácticamente se detiene cuando juega, pero es importante tratar de manejar el estrés de la mejor manera posible.”
El legado de Favaloro y los valores del deporte
Durante la entrevista también se hizo referencia al homenaje realizado por la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) a René Favaloro. Para Cardinali Ré, existe un punto de encuentro entre el legado del reconocido cirujano cardiovascular y el espíritu del seleccionado nacional.
“Favaloro representó la cultura del trabajo, el esfuerzo y la dedicación. Creo que esos mismos valores se reflejan en esta Selección Argentina, que lucha por sus objetivos con compromiso y perseverancia”, expresó.
Finalmente, el médico dejó un mensaje dirigido a toda la audiencia.
“Espero que este mensaje sirva para llevar tranquilidad y para recordar que la enfermedad cardiovascular es, en gran medida, prevenible. Cuidar el corazón también significa aprender a manejar el estrés y disfrutar estos momentos con responsabilidad”, concluyó.



