Hay entrevistas que trascienden la actualidad y se convierten en un recorrido por la historia de una comunidad. Eso ocurrió en Despertate, por Cadena Nueve Máxima 89.9 y Visión Plus TV, donde la ex secretaria de Cultura, Educación y Deportes de Nueve de Julio, Julia Cereijido, compartió recuerdos, emociones y reflexiones tras cerrar una extensa etapa de gestión pública.
El comienzo tuvo el tono cálido de las grandes charlas. Entre sonrisas y anécdotas apareció el recuerdo de Mercedes Tinetti, hermana del conductor, Gustavo y quien pasó por la radio de Cadena Nueve, quien fue una de las primeras personas en saludarla la noche de su elección como concejal. Desde allí la conversación transitó por la política, la cultura, la docencia y hasta el fútbol, con el humor de siempre alrededor de Racing y las pasiones que unen a las familias.
Julia recordó que su amor por la cultura nació en su propia casa. Destacó la influencia de sus padres, especialmente de su papá, gran lector y amante de la música, quien en tiempos donde el acceso a los bienes culturales era mucho más limitado sembró en ella la curiosidad y el interés por aprender.
Cuando el entonces intendente Jesús Blanco la convocó para asumir la Subsecretaría de Cultura y Educación, sintió que recibía un enorme desafío. No sólo debía continuar el trabajo realizado por quienes la habían precedido (Elisabet Urso), sino construir un proyecto propio. “Siempre trabajando en equipo”, remarcó una y otra vez, convencida de que ninguna gestión puede sostenerse desde una sola mirada.
Durante la entrevista destacó la transformación que vivió la cultura en los últimos años. Explicó que dejó de ser solamente un espectáculo sobre un escenario para convertirse en una herramienta de desarrollo local, de promoción turística y de crecimiento económico para las localidades del interior.
En ese sentido recordó con orgullo las fiestas populares del partido de Nueve de Julio. Enumeró la Fiesta del Asado, la Bondiola y el Chorizo; la Fiesta de la Empanada; el Puré; el Cordero; el Matambre; el Lechón; la Pizza; el Pollo y tantas otras celebraciones que identifican a cada localidad.
“Cuando en reuniones con otros municipios describíamos que un solo distrito tenía diez localidades y semejante cantidad de fiestas populares, muchos no podían creerlo”, expresó.
Cada una de esas celebraciones moviliza escuelas, instituciones, clubes, emprendedores y vecinos. Son encuentros que fortalecen la identidad de cada pueblo y generan un importante movimiento económico.
La conversación también puso el foco en Sazón, la gran fiesta gastronómica del distrito. Julia explicó que su éxito fue posible porque primero crecieron las fiestas del interior. La identidad gastronómica ya estaba consolidada en cada localidad y Sazón terminó convirtiéndose en el gran encuentro que reúne esa riqueza cultural.
“Primero estuvieron los pueblos. Después llegó Sazón. Esa mirada federal fue la clave”, resumió.
Con la misma emoción habló del momento de dejar la función pública. Reconoció que la familia comenzó a reclamar más tiempo compartido, especialmente porque la actividad cultural exige una dedicación permanente, incluyendo fines de semana y feriados.
“Hay momentos en que uno siente que ya está. Sigo creyendo exactamente en lo mismo, sigo apostando por Nueve de Julio, pero era el momento de dar un paso al costado”, señaló.
Sin embargo dejó en claro que continuará colaborando con todas las instituciones que la necesiten.
La entrevista permitió conocer también otra faceta profundamente querida por la comunidad: la docente.
Después de treinta y siete años de carrera, Julia continúa convencida de que el vínculo entre docente y alumno jamás podrá ser reemplazado por la inteligencia artificial.
“La tecnología puede aportar muchísimo, pero el aula, el encuentro entre el docente y el alumno, eso es irreemplazable”, afirmó.
Con enorme cariño recordó sus años en la Escuela Técnica N.º 2 y en el Instituto Jesús Sacramentado. Son generaciones enteras de alumnos que todavía hoy la saludan en la calle y hasta llegan los hijos de aquellos primeros estudiantes.
“Es una de las mayores gratificaciones que puede tener un docente”, confesó emocionada.
Durante la charla también aparecieron los recuerdos de quienes marcaron su formación.
Mencionó con afecto a la hermana Raquel, símbolo del Instituto Jesús Sacramentado, siempre recorriendo comercios y empresas para conseguir mejoras para la institución.
Y dedicó un reconocimiento muy especial a la profesora Carmela Medina, cuyas clases de Historia transformaban cada contenido en un verdadero viaje por el tiempo.
“Nos hacía imaginar, viajar con la mente. Era una manera extraordinaria de enseñar”, recordó.
La conversación transitó luego hacia el presente futbolero. Julia compartió la emoción vivida con la Selección Argentina y, especialmente, con Lionel Messi.
Destacó el llanto del capitán al finalizar el partido y lo interpretó como la demostración de que existen valores que están por encima del éxito económico.
“Messi tiene todo resuelto para varias generaciones, pero lo sigue movilizando la pasión, el amor por lo que hace y el compromiso con su país”, expresó.
También coincidió en destacar los valores que transmite el capitán argentino dentro y fuera de la cancha, convirtiéndose en un ejemplo para millones de personas.
Ya sobre el final, el conductor resumió el sentimiento de buena parte de la comunidad.
Le recordó que durante años transformó las aulas en una gran escuela para todo el partido de Nueve de Julio, llevando cultura, educación y oportunidades a cada localidad.
Julia respondió con la misma sencillez que caracterizó toda la entrevista.
“Lo importante siempre fue trabajar en equipo, mantener buenos vínculos, explicar cuando se podía y cuando no también. Si hoy las instituciones saben que pueden contar conmigo, ahí voy a estar.”
Una despedida de la función pública, pero no de la vocación de servicio.
Porque quienes hacen de la cultura un compromiso de vida nunca dejan de enseñar, de acompañar y de construir comunidad. Julia es un ejemplo!



