Como cada miércoles desde las 9:30 de la mañana por Cadena Nueve, Maximia 89.9 y Visión Plus TV, el segmento “Modo Historia” volvió a poner el foco en las raíces de las localidades del distrito. En esta oportunidad, Gloria Tapia dedicó el espacio a Dudignac, en vísperas de un nuevo aniversario de su fundación.
Durante la charla, Tapia resaltó que Dudignac logró consolidarse como “una pequeña ciudad” dentro del partido de Nueve de Julio, diferenciándose del resto de las localidades por su diseño urbano concentrado, su microcentro y una identidad social muy marcada.
La historiadora recordó que la región atravesó históricamente fuertes sequías e inundaciones que marcaron la vida económica y social de la comunidad. Entre ellas mencionó la gran sequía de 1961 y las inundaciones de 1973, 1987 y 2001, que incluso llegaron a aislar completamente a la localidad tras el cierre del servicio ferroviario.
Uno de los puntos centrales del relato fue la figura de Ezequiel Dudignac, considerado el impulsor del pueblo. Según explicó Tapia, el joven estanciero llegó a la zona con apenas 30 años y comenzó a desarrollar el establecimiento rural “La Avanzada”, núcleo sobre el cual luego crecería la localidad.
Con la llegada del Ferrocarril Midland, hacia 1910, se produjo el gran impulso para la fundación formal del pueblo. Aunque existen versiones que sostienen que Dudignac donó las tierras para la estación ferroviaria, Tapia aseguró que en los registros catastrales figura una venta al ferrocarril.
La historiadora también destacó el aporte de las familias inmigrantes suizas que arribaron en 1883 desde Génova y se instalaron en la estancia La Avanzada para trabajar junto a Ezequiel Dudignac. Entre los apellidos mencionó a Rodonica, Piroli, Tinetti, Sciaroni y Vanina, muchos de ellos profundamente ligados al desarrollo posterior de la localidad.
Otro de los aspectos abordados fue la planificación del pueblo. Para que el gobierno aprobara la fundación, Ezequiel Dudignac debió reservar terrenos para escuela, iglesia, municipalidad, hospital, plaza, cementerio y dependencias policiales, requisitos obligatorios de la época.
Tapia aclaró además una histórica confusión sobre el Hospital de Dudignac. Explicó que el terreno ya había sido donado por Ezequiel Dudignac al momento de presentar el plano del pueblo, mientras que años después su descendiente Enriqueta Dudignac colaboró en la concreción de la obra hospitalaria, inaugurada finalmente en 1951 gracias también al aporte de vecinos mediante colectas comunitarias.
La charla incluyó también referencias a la vida social y cultural del pueblo, recordando el rol fundamental del Club Atlético Dudignac, considerado “el corazón de la localidad”, así como la importancia de las instituciones educativas y deportivas en la contención de los jóvenes.
Finalmente, Gloria Tapia lamentó el proceso de despoblamiento que atraviesan muchas localidades del interior, señalando que Dudignac llegó a tener cerca de 5.000 habitantes entre zona urbana y rural y hoy apenas supera los 2.000. Sin embargo, destacó el fuerte sentido de pertenencia de sus habitantes y el esfuerzo permanente por preservar la memoria y la identidad de la comunidad.



