
Julio Cittadini, dueño de Burros Patagones, lanzó una venta piloto de carne de burro en Punta Tombo con habilitación especial y agotó stock en horas por los pedidos de todo el país. El kilo de vacío, entraña, costillar y lomo rondó los $7.500, un tercio de lo que cuesta la vaca. La iniciativa generó polémica porque el Código Alimentario prohíbe el consumo humano de burro en Argentina y solo permite faena para exportar. Por eso, la venta necesitó un permiso del Ministerio de Producción y escalarla requeriría cambiar la ley.
Cittadini explicó que no busca reemplazar a la vaca, sino usar campos patagónicos donde ya no se cría oveja. Aun así, aparece como alternativa en un contexto donde el consumo de carne vacuna cayó 10% en 2026 y los precios subieron 70% en un año.


