La Comisión Europea anunció que, a partir del 1 de mayo, se aplicará de manera provisional el acuerdo comercial con el Mercosur, que involucra a Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. La medida elimina de inmediato varios aranceles entre ambos bloques y busca impulsar el comercio bilateral.
Según el acuerdo, la Unión Europea podrá aumentar la exportación de autos, maquinaria, vinos y bebidas alcohólicas hacia los países sudamericanos. A cambio, Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay tendrán mayores oportunidades para colocar carne bovina, aves, azúcar, arroz, miel y soja en el mercado europeo.
Alemania y España han expresado su respaldo al pacto, mientras que Francia ha cuestionado su impacto sobre el sector agrícola local. Hasta ahora, Argentina, Brasil y Uruguay han completado las notificaciones internas requeridas ante la UE, y Paraguay enviará su confirmación en breve.
El Parlamento Europeo solicitó en enero verificar la legalidad del acuerdo ante la Corte de Justicia de la UE. Mientras se espera un fallo que podría tardar hasta un año y medio, la Comisión Europea ha decidido avanzar con la aplicación provisional.
El tratado elimina progresivamente los aranceles en el comercio bilateral y crea una de las mayores zonas de libre comercio del mundo. La UE abrirá su mercado al 92% de las importaciones del Mercosur, con cuotas específicas para ciertos bienes. Para Argentina, el acuerdo representa un impulso significativo a las exportaciones agroindustriales, energéticas, mineras e industriales hacia un socio estratégico. Las proyecciones oficiales estiman un aumento del 76% en cinco años y del 122% en diez años en las ventas hacia Europa, además de un incremento en la inversión extranjera directa.


