En Argentina, el Día del Árbol se celebra el 29 de agosto, una fecha establecida en 1901 por el Consejo Nacional de Educación con el objetivo de fomentar la plantación de árboles y concienciar sobre su importancia en el ecosistema. Esta celebración tiene sus raíces en Suecia, donde se conmemora desde 1840, y busca inculcar en las nuevas generaciones el valor de los árboles para la conservación del medio ambiente. Los árboles desempeñan un papel crucial en la protección del medio ambiente. Contribuyen a la conservación del suelo, regulan el ciclo del agua y son fundamentales para la producción de oxígeno. Además, sirven de hábitat para numerosas especies de animales y plantas, y ayudan a mitigar el cambio climático al absorber dióxido de carbono.
El Día del Árbol no solo celebra la naturaleza, sino que también representa un compromiso con las futuras generaciones para asegurar un entorno más verde y saludable. A través de la educación y la acción comunitaria, se pretende inspirar un cambio positivo en la relación de la sociedad con el medio ambiente.