La Federación que nuclea a las Estaciones de Servicio envió la semana pasada una nota formal al ministro de Economía, Luis Caputo, en la que advirtió sobre la delicada situación que atraviesan numerosos operadores minoristas en todo el país, a raíz del fuerte impacto que generó el sinceramiento de precios impulsado por el Gobierno.
En el documento, firmado por el presidente de la entidad, Juan Carlos Basílico, se reconoce la necesidad de avanzar hacia un esquema de precios más realista. Sin embargo, también se señala que este proceso produjo una abrupta caída en los volúmenes de despacho, especialmente en aquellas estaciones que operan con menores volúmenes y altos costos fijos, comprometiendo seriamente la rentabilidad del sector.
“La política de sinceramiento, que siempre acompañamos como medida necesaria, ha recaído desproporcionadamente sobre los eslabones más débiles de la cadena”, señala el escrito. En ese sentido, se reclama un urgente “rebalanceo de la participación de los operadores minoristas” en los márgenes de rentabilidad, en línea con los beneficios que ya comienzan a percibir otros actores del sistema gracias a la estabilización monetaria y la adecuación de precios.
Entre las propuestas presentadas, se destaca la revisión de los contratos que vinculan a las estaciones con las empresas refinadoras, para asegurar una distribución más equitativa del ingreso generado. También se plantea la necesidad de un mayor protagonismo por parte de YPF, dado su rol estratégico y la participación accionaria del Estado nacional.
“Confiamos en que una decisión positiva de YPF hacia sus operadores de bandera funcionará como un catalizador para que el resto de las refinadoras adopten medidas similares, generando un efecto de derrame virtuoso en todo el sistema”, expresaron desde la entidad.
Por último, solicitaron que el Ministerio habilite de manera urgente un canal de diálogo institucional para tratar esta problemática, con el objetivo de definir una hoja de ruta común que permita preservar la sustentabilidad del negocio minorista y proteger los más de 60.000 puestos de trabajo que dependen directamente del sector.


