A partir de julio, una serie de aumentos en diferentes sectores afectarán significativamente a los bolsillos de los argentinos. La inflación, que en mayo alcanzó el 1,5% y se espera que se acerque al 2% en junio, volverá a sentir la presión de estos incrementos.
Entre los aumentos se destacan:
– Las tarifas de luz en la provincia de Buenos Aires aumentarán significativamente, con usuarios residenciales de ingresos altos pagando alrededor de 39.800 pesos y usuarios de ingresos bajos pagando 25.300 pesos.
– El precio del gas natural sufrirá un ajuste, aunque se trata de una reducción del 0,74% en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST), que se traducirá en un aumento en las facturas de los usuarios finales.
– Los combustibles aumentarán debido a un nuevo ajuste parcial del impuesto, con un incremento de 6.620 pesos por litro en naftas y 5.346 pesos por litro en gasoil.
– Las tarifas de agua potable y cloacas en el AMBA aumentarán un 1%, excepto para Aguas Bonaerenses (ABSA).
– El transporte público aumentará un 3,5% en el AMBA, sumándose al 7% de suba ya implementado en junio.
– Los contratos de alquiler sufrirán un ajuste del 66,1% para aquellos que aún se rigen por la derogada Ley de Alquileres.
– Las empresas de telecomunicaciones aplicarán ajustes en los precios de sus servicios de cable y telefonía, que alcanzarán hasta el 5%.


