
La reciente noticia sobre los controles a chatarreros en la ciudad, donde de nueve inspeccionados, ocho fueron clausurados hasta que se pongan en regla, ha movilizado a un vecino de Eva Perón 2255 a hacer pública su situación.
Desde 2019, este vecino ha elevado notas a las autoridades de la comuna debido a las molestias causadas por un taller mecánico en ese domicilio. A pesar de que las actividades del taller se realizan en horarios comerciales, también se llevan a cabo durante la madrugada, en la noche, en verano durante la siesta, y en los momentos más insólitos o de tranquilidad, invadiendo la paz de los residentes más cercanos.
El taller no respeta la privacidad de sus vecinos. Ante las quejas, el propietario del taller cierra la puerta, como si supiera que llega la Guardia Urbana Municipal, evadiendo así los controles y dando la impresión de estar cerrado, aunque las actividades continúan en el interior.
Además, no se descarta que el taller opere sin la habilitación correspondiente. Sin embargo, parecería que cuenta con alguna ‘influencia’ que le permite continuar con sus actividades sin ser sancionado.
Es más, se ha visto ingresar en la noche algún automóvil sin patente.
Los vecinos ya no saben a quién dirigirse para que el dueño del taller ordene sus horarios de trabajo y deje de molestar a la comunidad. La situación se ha vuelto insostenible, y los afectados piden una intervención urgente de las autoridades para que se haga cumplir la normativa y se restablezca la tranquilidad en el barrio.


