
La Justicia bonaerense dispuso que una mujer realice un pedido de disculpas públicas en sus redes sociales luego de haber difundido publicaciones agraviantes y amenazantes contra una pediatra del Hospital Guillermo Hernández de la localidad de Verónica. La resolución se alcanzó mediante un proceso de mediación penal y permitió cerrar la causa iniciada por amenazas e injurias.
El conflicto se originó en octubre de 2025, cuando una madre llevó a su hija de 18 meses a la guardia del hospital por un cuadro febril. Tras evaluar a la niña, la pediatra María Florencia Rodas determinó que no presentaba signos de gravedad y recomendó controles y seguimiento, sin indicar medicación.
Horas más tarde, la madre regresó al centro de salud debido a que la fiebre continuaba. Según consta en la denuncia, luego de esa segunda consulta comenzó a publicar mensajes en redes sociales en los que identificó a la profesional con nombre, apellido y fotografías, cuestionó su desempeño y difundió expresiones intimidatorias, entre ellas amenazas de esperarla a la salida del hospital para agredirla.
La situación generó momentos de tensión dentro del establecimiento sanitario, donde otros trabajadores debieron intervenir para evitar que el episodio pasara a mayores. De acuerdo con la denuncia, un familiar que acompañaba a la mujer también participó de los ataques verbales.
Rodas sostuvo que la viralización de las publicaciones en una comunidad pequeña como Verónica afectó seriamente su imagen profesional. Según explicó, varias familias manifestaron que dejarían de atender a sus hijos con ella, lo que derivó en un perjuicio económico y emocional que finalmente la llevó a dejar su puesto de trabajo.
“Me hizo mucho daño y la pasé muy mal. En las guardias y los lugares de atención los médicos estamos siendo maltratados de manera indebida. A veces los padres buscan alguna solución que la medicina no puede ofrecer y cargan contra nosotros”, expresó la profesional.
Aunque la causa había sido archivada en un primer momento, posteriormente fue reabierta y derivada a la Secretaría de Mediación y Conciliación Penal del Ministerio Público bonaerense, que impulsó una instancia de justicia restaurativa para reparar el daño en el mismo ámbito donde se produjo: las redes sociales.
Como parte del acuerdo, la mujer publicó un pedido de disculpas en Facebook, Instagram y WhatsApp, y debió acreditar su cumplimiento mediante capturas de pantalla remitidas a la mediadora interviniente.
En el texto difundido reconoció: “Lamento profundamente que mis expresiones hayan afectado su honor, su imagen personal y profesional, causando un perjuicio profesional y un gran malestar personal. Haber puesto en duda su labor diligente fue errado, ya que actuó de manera protocolar, correcta y sin omitir acción alguna respecto de la atención de mi hija”.
Además, expresó su respeto hacia la médica y asumió el compromiso de no reiterar este tipo de conductas.
La abogada de Rodas, Stefanía Alba Nájera, destacó que la resolución permitió alcanzar una respuesta concreta sin necesidad de llegar a juicio. “Estamos muy conformes con la resolución porque representó una salida alternativa sin dejar de lado el caso”, señaló.
Una vez acreditado el cumplimiento del acuerdo, la Justicia dio por finalizada la causa penal por amenazas e injurias y quedó descartada la posibilidad de un posterior reclamo civil vinculado con los hechos.


