Este 13 de julio se conmemora el Día del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad. Afecta aproximadamente a 1 de cada 25 niños y se caracteriza por dificultades para sostener la atención, controlar impulsos y regular la hiperactividad. Especialistas del Hospital de Clínicas de la UBA explican que el TDAH tiene una carga genética muy alta, de entre 70% y 80%, aunque no se hereda de forma directa. El riesgo de que un hijo lo desarrolle si uno de sus padres lo tiene es de 20% a 30%. También influyen factores ambientales como la prematurez, el bajo peso al nacer y la exposición prenatal a tabaco o alcohol.
“Antes pasaba desapercibido. Ahora los profesionales están más entrenados para detectarlo”, señaló. La psiquiatra Silvia Ongini indicó que los signos suelen verse en la escuela y en casa: distracción frecuente, problemas para organizarse, olvidos, impulsividad e inquietud motora. Advirtió que pueden confundirse con ansiedad o depresión, por eso es clave la consulta temprana. El tratamiento es integral e incluye apoyo a la familia y a la escuela. Cuando se requiere, la medicación mejora la atención y el rendimiento sin generar dependencia.


